Empaque dió -entre los meses de mayo y agosto- vacaciones a todo su personal. Ahora, prevén que entre septiembre y octubre, todo el plantel esté trabajando a pleno, haciendo envases flexibles -especialmente bolsas y revestimientos- para alimentos frescos (uvas, pasas, ajos) o envasados (como por ejemplo galletitas). Pero suponen que, como no se va a recuperar el movimiento económico de los últimos años, no tendrán que buscar personal momentáneo para la etapa de mayor productividad, tal como les ocurría todos los verano.

"Al haber dado vacaciones, se produjo menos y por ende hubo menos consumo de energía. De todos modos, hay gastos fijos que no se pudo eludir. Lo mismo nos pasó con los proveedores, no tuvimos mucho margen para renegociar porque son monopólicos. Sabemos que esto se va a superar. Ojalá sea pronto", indicó Néstor Fuentes, propietario de Empaque.