Los que salieron a deambular por la noche sanjuanina, hasta la madrugada de ayer, sabían que los boliches estaban cerrados. Igual se arriesgaron porque pensaron que los bares iban a estar abiertos. Fue el caso de Emiliano González, Marcos Landa y Martín Ortega. Los amigos se reunieron en una estación de servicio para planificar qué hacer esa noche. “Nos dijeron de algunas fiestas privadas, por lo que empezaremos a buscarlas. De todos modos me parece bien que cierren todo. Esta será una buena excusa para ponernos al día con el estudio”, dijo Emiliano. Mientras que Marcos afirmó que iban a buscar una alternativa donde no hubiese mucha gente, para evitar el contagio de la gripe A.