�En el pasado, las fechas de liberación de vinos siempre fueron cambiantes, pero únicas para todas las bodegas. En los ‘90, antes del decreto de regulación vitivinícola de Menem, siempre fue el 1 de agosto y ese día también fue sugerido por los gobiernos de San Juan y Mendoza en 1995 cuando por primera vez se firmó el acuerdo interprovincial del mosto. Sin embargo, en el año 2002, todos acordaron correr la fecha al 1 de julio, y al año siguiente se estableció el 15 de junio.
En el año 2004 se estableció liberar los vinos nuevos el 17 de mayo y al siguiente, en el 2005, se fijó en el 1 de junio, fecha que vino sucediendo hasta el año pasado.