Indomables. Este año los caballos les complicaron la tarea a los domadores. La gente aplaudió a todos porque los jinetes demostraron sus habilidades y estuvieron al límite.  <

/figcaption>

 

Betania Ordoñez llegó desde Caucete con su marido y sus dos hijos, junto a ellos estuvo la familia Campodónico de Zonda y otra familia oriunda de Marquesado compuesta por 10 integrantes de distintas edades. Con conservadoras, reposeras, mantas por si bajaba la temperatura y mucha comida y bebida, los grupos familiares coparon el predio del Médano de Oro para disfrutar de la doma y las destrezas criollas.

Así se vivió este fin de semana el festival rawsino, un clásico que convoca a gente de todos los rincones de San Juan. Durante la primera noche, la 17ma edición del festejo recibió a 40 mil personas, un récord de gente. 
 

Anoche al cierre de esta edición se estaba desarrollando la última jornada, en el Predio Gaucho José Dolores.


Desde la Municipalidad de Rawson dijeron que este año se sorprendieron por la cantidad de gente, de hecho antes de las 23 tuvieron que cerrar los estacionamientos porque ya no podían ingresar más vehículos. Es que este año se batió récord con las 40 mil personas. El año que más gente recibió fue 2013 donde hubo 35 mil. El año pasado asistieron 30 mil personas. 


El festival, que fue organizada por el Municipio de Rawson y la Federación Gaucha Sanjuanina, tuvo este año un toque distintivo. Estuvo el payador oficial del festival de Jesús María, Nicolás Membriani y la relatora oficial de esa fiesta, Cecilia Segovia. En este contexto, la gente disfrutó sin parar de los jinetes que sin temer ni un segundo dieron buenos espectáculos sobre los caballos. Aplausos, gritos y hasta algunos momentos de tensión por las fuertes caídas de los gauchos fueron moneda corriente entre la gente que estuvo hasta 8 horas en el predio deleitándose con las domadas.


“Venimos todos los años con toda mi familia. Mis hijos tienen asistencia perfecta desde hace 6 años”, dijo Roberto Gómez. Al igual que ellos, muchas familias dijeron que el festival se convirtió en un clásico de sus vacaciones. Hubo familias de Rivadavia, Sarmiento, Santa Lucía, 9 de Julio y hasta algunos de Iglesia, entre otros departamentos. 


Además de las domadas y algunos espectáculos artísticos que hubo en el escenario mayor del predio, se le ofreció al público muchas actividades. Desde una expo con productos para todas las edades, una kermés y hasta un enorme patio de comidas con muchos platos para elegir.


Los artistas


Durante las dos noches hubo varios espectáculos musicales. Uno de los que más atrajo a la gente, y la hizo aplaudir y hasta bailar, fue el de Javier Acuña. El joven sanjuanino cantó algunas de sus clásicas canciones y a la vez adelantó algunas de su nuevo disco. Los demás artistas también fueron ovacionados por el público.
 


La apertura


Al igual que todos los años el Festival de Doma abrió con un imponente desfile de agrupaciones gauchas, que con los mejores caballos deleitaron a la gente. Durante la primera noche también fueron homenajeados los jinetes y parte de la delegación sanjuanina que viajó a competir a Jesús María. 
 

Postales


La kermés
En uno de los rincones del predio, hubo varios juegos de kermés que entretuvieron a los chicos y a los grandes. Hubo momentos en los que la gente hizo fila para jugar. 


Bien preparados
Todos los grupos llegaron bien preparados. Sánguches de milanesa, pizzas, empanadas y más, llevaron para comer. No faltaron las mesas, las reposeras y hasta las mantas para recostarse en el suelo. 

 


En carruajes
La Asociación de Carruajes Antiguos de San Juan desfiló en el campo de doma. Con mucha elegancia mostraron todo tipo de carros tirados por caballos.  


Las caídas
Si bien muchos jinetes aguantaron sobre los caballos, hubo otros que les tocó competir con animales muy chúcaros. Hubo varias caídas que asustaron al público. 

 

Gauchaje

Elegancia en miniatura


Luis Ponce, de 11 años, y Lautaro Figueroa, de 9 años, fueron algunos de los niños que disfrutaron del festival con las clásicas pilchas gauchas. Miraron cada domador con admiración y dijeron que ambos sueñan con subir a esos caballos chúcaros para domarlos. Los chicos, que son integrantes de la Agrupación Gaucha Tradición Cuyana, dijeron que estaban felices de ser gauchos. “Sueño con jinetear un petiso”, dijo Luis, mientras que Lautaro dijo que él anhela lo mismo.