�Frente a la decisión de las centrales obreras nacionales opositoras a la Casa Rosada, las de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, que convocaron a un paro general de actividades para el próximo 10 de abril, la decisión en el plenario de delegados de ayer fue la de dejar en libertad de acción a los sindicatos.
La modalidad, que ya ha sido adoptada en otras ocasiones, es una salida que encontraron los dirigentes para evitar problemas que pueden causar roces entre ellos.
La medida de fuerza es para reclamarle al Gobierno nacional por la política económica implementada, que ha producido una escalada inflacionaria.
