Una obra de autor Eduardo y Raúl Jaime, de Industrias Metalúrgicas Jaime, son los propietarios de este ambicioso emprendimiento -Pampas del Cura-, que lleva más de cinco años en ejecución. Eduardo, el mayor de los hermanos, habló de la obra y su futuro cada vez más cercano. – ¿Cómo surgió la idea de este proyecto teniendo en cuenta que venís de una industria pesada y con otras características? La idea de hacer algo turístico la tenía en mente hace muchos años. Ahora te soy sincero jamás pensé en que las aguas termales iban a ser la niña bonita del proyecto. Además en principio tuvimos dos socios con quienes seguimos siendo muy buenos amigos pero no nos entendíamos a nivel laboral porque tenemos metas diferentes. Así fue que cuando nos separamos decidimos cambiar muchas cosas, como por ejemplo dejar el hotel para el final como así también la venta de lotes. Empezamos al revés, por crear el entorno, forestar, implantar los viñedos y las cosas fueron creciendo al ritmo de las necesidades, decidimos agrandar el restaurante y el spa, nacieron ideas nuevas como la plaza del cielo y la cava porque es parte de lo nuestro, el reservorio al lado de la viña para que la gente vea como se riega, entre otros detalles. Es una obra a la que en forma permanente le sumanos cosas. – ¿Cómo nació la creación de la La plaza del cielo? Una noche bajando de Veladero parecía que uno tocaba el cosmos con la mano, algo bellísimo, pensé cómo podemos desaprovechar así el cielo. Luego le comenté al Toto (Muñoz Daract), surgió la idea de hacer algo diferente tomando como referencia a los Incas que adoraban el cielo, y él empezó a crear no sólo pensando en el turismo astronómico sino también uniendo ésto a las noches de vinos en el wine bar. Así surgió la brillante idea del puente uniendo ambos lugares. – ¿El proyecto fue pensado desde un principio para ser construido en un lugar cada vez más estratégico? Sí totalmente, por la Ruta 150, el Paso a Chile, por el camino minero, por todo. Por eso también le queremos dar una vida independiente a la cava donde se realizarán cenas ejecutivas y se le dará gran protagonismo . – Además ya tienen los primeros vinos para la cava. Sí, se hizo con la idea de que cuando inauguremos hayan vinos de guarda. Tienen el mismo nombre del emprendimiento, se elaboran en una bodega de Pocito, pero no se comercializan porque recién será utilizados cuando esté abierto el complejo. – ¿Por qué elegiste a Muñoz Daract como diseñador de la obra? Al Toto yo no lo conocía, quien lo conocía era mi ex socio, Raúl Marún, y quien lo convocó. El me dijo que debía ser él por su criterio, por su forma de ver las cosas, por su trayectoria, y no se equivocó. Ahí empezamos a tener mucho contacto, más aún cuando nos quedamos solos. Fue un momento en el que me preguntó y qué va a pasar ahora, y yo le dije ahora nos haremos más fuerte que nunca y creamos un vínculo de mucha energía. La conexión que tengo con él es impresionante, me interpreta a la perfección, y lo digo con mucho sentimiento. -¿La idea original fue la de construir un pueblo? No esa idea fue absolutamente del Toto. Mi idea primaria era hacer algo turístico basado en el servicio, nada más. -¿Vos creés que la inversión millonaria que estás realizando podrás recuperarla en algún momento? Considero que la plata es una herramienta, no se puede vivir pensando en eso. No se si la voy a recuperar, en España una inversión en aguas termales se recupera en el término de 3 a 5 años. Hoy no te puedo decir qué pasará acá, pero lo importante es que la inversión está firme y va más allá de esto porque considero que de qué vale tener plata sino se hacen cosas. No pienso en lo que voy a recuperar, pero sí tengo claro que es una obra de trascendencia que trabajará bien esté yo, o no esté. A esto se sumó que tiene aguas termales, algo que tampoco había pensado, que es como tener un pozo de petróleo aunque acá todavía no se valora como en otros países, pero en algún momento eso se va a suceder. – ¿Cuando tenés pensado terminar el complejo? Por mi lo terminaría a fin de año, pero no sé, estoy desesperado. El tema es que demanda una gran inversión. Espero que sea lo antes posible. – ¿ La inversión proviene de recursos propios o recibiste alguna ayuda? Los recursos son todos nuestros, en algún momento nos llamaron del gobierno y nos dieron un pequeño diferimiento turístico de muy poca plata, que apenas alcanzó para un par de meses de trabajo y esto implica mucho dinero. – ¿Cuándo comenzará el loteo para las casas de campo? Está listo para empezar dentro de muy poco tiempo. – ¿Qué capacidad tendrá el hotel y cuándo comenzará su construcción? Eso será lo último y tendrá 30 habitaciones con dos suites presidenciales y medidas internacionales, con una fisonomía adaptada al paisaje del lugar y a lo ya existente. – ¿El personal que trabaja es de Iglesia? Sí el 95 por ciento es gente de Iglesia que ha progresado mucho y que en principio no tenía idea de ese trabajo, que no sabía interpretar un plano, ahora no sólo hacen eso sino que han armado su propia empresa de servicios y están muy capacitados. Es gente que llegaba caminando y ahora tienen su propia moto, auto y hasta cuatriciclo. Este también es un aspecto muy importante porque se han convertido en pequeños empresarios a quienes hemos ayudado a organizarse y lo han logrado.
