En pocos meses, la vida de María Cristina Zárate, comerciante de 52 años, se vio azotada por varios hechos  lamentables.

 

En junio sufrió un accidente en el que fue atropellada por una camioneta, quedando en coma y con varias complicaciones de salud.

 

Hace unos meses, violentaron su lugar de trabajo de hace 21 años, ubicado en calle Rawson y Benavídez, un negocio de venta de fardos de pasto, donde también realizaba ferias americanas de ropa nueva y usada.  Según comentó a DIARIO DE CUYO, se llevaron de todo, un tinglado de 12 metros, chapas y tirantes; una cocina, elementos del baño, una cama y ropa.

 

Agregó que hizo la denuncia en la Comisaría 2da, pero que allí no hicieron nada. Luego del accidente, conforme dijo Zárate, su estado de salud no le permitía movilizarse con facilidad ni trabajar. Pero sacó fuerzas y preguntando y buscando, aseguró que dio con la casa de los delincuentes que le robaron todo.

 

Declaró a este medio que todas sus pertenencias estaban ubicadas en una casa por calle Caseros, detrás de Energía San Juan. “Mis cosas estaban tapadas allí, pero la gente que salió empezó a amenazarme y a decirme que iban a matarme”.  Manifestó que al llamar al 911 y decir que había divisado los objetos, solo le respondieron que debía “esperar a la policía”, pero que, nuevamente, no hicieron nada.

 

“Cuando aparecieron (la policía), solo quedaba allí una balanza porque los delincuentes se habían llevado de a poco lo otro”, dijo Cristina. Su suerte no mejoró y la semana pasada sufrió nuevamente un robo en su comercio, llevándose lo único que quedaba. Comentó que este lunes quiso hacer la denuncia en la Fiscalía, pero no pudo porque la denuncia anterior estaba “traspapelada”.

 

No solo no estaba la denuncia hecha unos meses atrás, sino que aseguró que el comisario le dijo al fiscal que no iban a tomarle la nueva denuncia porque Zárate “había ido a los medios”. Se dirigió a la Central de Policías para poder realizarla, donde la única respuesta fue que la denuncia pasaría a la Comisaría 2da. “Yo no voy a ir de vuelta ahí porque nadie hace nada. Ahora voy a hablar al Cuarto y Quinto Juzgado para ver qué respuesta me dan”.