“Hace 25 años que venimos reclamando. Nos prometieron que a fin del año pasado empezaban la construcción y todavía no pasa nada. Hay grados que tienen las paredes partidas. Los techos son de chapa y en verano los niños no aguantan el calor”, dijo Carlos Molina, uno de los papás que encabezó la protesta de la escuela primaria de El Rincón, que está en Albardón. Por todos estos motivos no enviaron a sus hijos a clase y la escuela permaneció cerrada. Pero no fue la única que ayer no tuvo clase. Lo mismo sucedió con la Escuela Gorriti de 25 de Mayo y la Fortabat, que está en Concepción.

Más de 50 padres de los alumnos de la escuela albardonera protestaron en la puerta de la institución e impidieron el dictado de clases. Los papás reclamaron la construcción de un nuevo edificio y por esta razón no dejaron que su hijos entraran al establecimiento. A esta escuela asisten cerca de 150 chicos de la zona aledaña y de Campo Afuera, y es la única en la zona que dan la copa de leche.

Según los papás continuarán la protesta hoy, por lo que tampoco tendrán clases, porque además dijeron que en invierno no tienen calefacción porque no hay gas y si ponen estufas eléctricas salta la térmica. Al mismo tiempo, pero en otro punto de la provincia, otro grupo de padres hizo algo similar. Fue en la Escuela Gorriti, en el departamento 25 de Mayo. Tomaron la escuela e impidieron el dictado de clases porque dijeron que ni siquiera tienen baños. Desde Arquitectura les enviaron un par de módulos químicos pero no es suficiente. Los padres están decididos a no enviar a sus hijos a la escuela hasta el próximo lunes que es cuando el Ministerio de Educación se comprometió a enviar personal del obrador para que empiece a reparar los sanitarios. A esta escuela asisten unos 225 alumnos. ‘No podemos mandar a los chicos porque las instalaciones de la cocina también están rotas y tampoco se puede cocinar. Los niños vienen desde lejos y tienen que almorzar acá‘, dijo una de las madres que tomó la escuela veinticinqueña.

Mientras tanto, los padres que se comenzaron a llamarse ‘autoconvocados‘, se apostaron en la escuela Fortabat, que está en Concepción, para reclamar por un terreno para ampliar el edificio escolar. Según los papás, desde hace años vienen haciendo el reclamo porque la escuela les quedó chica, pero hasta ahora no tuvieron respuesta desde Educación. Esto llevó a que para hoy decidieran no enviar a sus hijos a clase hasta tanto no tengan una entrevista con alguna autoridad.