Además del costado doloroso y a veces trágico para las familias, los accidentes de tránsito en San Juan acarrean un costo económico sorprendente: la atención en el Hospital Rawson de un solo accidentado grave y con politraumatismo le cuesta al Estado por lo menos $55.700. Es decir, la misma plata que, por ejemplo, 8 sueldos estatales básicos en la provincia (cada uno es de casi $6.970). Considerando los 71 heridos muy graves del tránsito atendidos entre enero y octubre completo, este año el gasto público en accidentados severos en las calles y rutas ya superó los $3,95 millones.
Las cuentas surgen de datos del propio hospital, que recibe a casi todas las víctimas de tránsito politraumatizadas de la provincia. Según detallan en el departamento Recuperación de Costos, cada paciente de este tipo de gravedad extrema insume un gasto medio de $31.700 sólo el primero de sus 5 días promedio de internación, que es el que permanece en Urgencias. Eso incluye la "pensión" de la internación, consultas e interconsultas, prácticas de enfermería, medicamentos, descartables, catéteres para evacuar coágulos y estudios complejos como tomografías computadas, sólo para esa jornada. Luego, del segundo al quinto día, el paciente pasa a Terapia Intensiva y allí, incluyendo los remedios y descartables pero sin contar nuevos estudios de complejidad o cirugías (que no siempre son necesarios), el gasto es de unos $6.000 diarios. De ahí que atender a alguien que quedó grave tras un choque y lograr que vuelva sano a su casa cinco días después cueste al menos $55.700.
Estos casos representaron durante este año sólo el 2,2% de los ingresos a Urgencias por accidentes de tránsito. Según los datos finos del servicio, que ordena las cifras para incluirlas en una estadística de todo el país, entre enero y octubre hubo 71 pacientes muy graves, 1.797 moderados y 1.191 leves, todos por choques o episodios similares.
Según explica la directora Administrativa del hospital, Susana Lozano, los casos severos llegan casi siempre con traumatismos de cráneo y otras lesiones importantes. Eso implica no sólo enyesar, suturar, medicar, dar oxígeno y otras atenciones, sino además aplicar una batería de estudios con costos acordes a su complejidad. Por ejemplo, a un politraumatizado del tránsito se le suele hacer hasta 3 tomografías al menos al principio, lo cual implica un gasto de más de $5.000. Si tiene coágulos cerebrales, algo muy frecuente, se aplica un catéter especial que cuesta casi $17.000. Al mismo tiempo, se usa remedios y descartables por unos $5.000. Pero conforme pasan los días, el costo va bajando, porque se reduce la cantidad de estudios a realizar.
En el caso de los niños politraumatizados, su ingreso a la Terapia Intensiva Pediátrica demanda costos ligeramente inferiores que con los adultos. En esa unidad, atender a un chico con lesiones moderadas o severas representa un desembolso que no llega a los $5.000 diarios, pero cuando ya fueron hechos todos los estudios y tomografías en Urgencias, que se miden en varios miles de pesos más al día.
Semejante gasto es uno de los tantos disparadores para las campañas de tránsito del Gobierno, con especial hincapié en la prevención. Campañas que, a juzgar por los números, todavía están lejos de meterse de lleno en la cabeza del público. Es que, por ejemplo, al mismo tiempo que ingresaron 3.059 heridos de tránsito al Rawson, la división Tránsito de la Policía registró 3.970 multas a conductores sin cinturón de seguridad (3.000) o sin casco en las motos (970). Y peor aún: de los ingresos en lo que va de 2014 a Urgencias, casi el 10% de los protagonistas de accidentes de tránsito (297 casos) tenía intoxicación etílica. Un factor que en todos los casos demandó un gastó público millonario y que, en varias ocasiones, también le abrió la puerta a la tragedia.

