La vida en la mayoría de las escuelas que estaban ocupadas con evacuados, volvió a la normalidad. Salvo 4, que a 3 días del comienzo de clases, aún tienen unos 350 damnificados alojados en ellas. Todas son de Chimbas y según el intendente, Mario Tello, están trabajando a contrarreloj para reubicarlos antes del lunes.

“No puedo asegurar que todas las escuelas estén vacías antes del lunes’, dijo el intendente. Sin embargo, aseguró que van a habilitar la Delegación Oeste para recibir a los evacuados. El Club Peñarol sería el otro lugar donde albergarían a estas personas. Mientras tanto, el funcionario afirmó que en el transcurso de esta semana ya vaciaron 5 escuelas. Estas personas fueron al CIC y a uniones vecinales. En tanto, desde Desarrollo Humano, dijeron que los últimos departamentos que vaciaron sus escuelas fueron Pocito y 25 de Mayo, hace un par de días.

Mientras que los funcionarios siguen buscando soluciones, la vida de los evacuados se vuelve cada vez más complicada. Levantarse y ver el pizarrón escrito con tizas ya es una costumbre para ellos. Tener que esperar durante horas para usar el baño o para calentar agua, es un problema de la vida cotidiana. Es que ya llevan más de 3 semanas viviendo en las escuelas y por eso se organizaron en turnos para cocinar y para limpiar las instituciones con el fin de evitar enfermedades. ’Ya tenemos muchos niños resfriados, con tos y diarrea’, dijo Sandra Garín una de las evacuadas de la escuela Salinas. Y aseguró que el contagio es muy rápido. Es que, en esa escuela viven 278 personas divididas en 10 aulas. De estas, 150 son niños.

Pero este no es el único problema. ’Si en la noche llora un niño se despiertan todos’, dijo Jorge Mercado, que tiene un bebe de 3 meses y que comparte el lugar con 16 chicos más. Por todo esto, los evacuados dijeron que no ven la hora de irse. ’Estamos cansados de la incertidumbre. Acá vivimos el día a día y no sabemos a dónde llevar nuestros hijos’, dijo Daniela Gutiérrez.