En la celebración del tradicional Tedeum, con motivo del festejo del 25 de Mayo, monseñor Alfonso Delgado pidió ayer erradicar “el virus de la corrupción” porque es generador de “más pobreza y miseria para los más desprotegidos” y a los argentinos les reclamó dejar atrás “el chiquitaje de los conflictos y enfrentamientos estériles que nos debilitan y empobrecen”.

La máxima autoridad de la Iglesia sanjuanina tuvo a su cargo la homilía en los festejos oficiales por la Revolución de Mayo, en la celebración en la que participó por primera vez como gobernador Sergio Uñac, acompañado por los miembros de su gabinete.

En sintonía con el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, quien en el tedeum en la Catedral Metropolitana pidió que “no perdamos la sensibilidad ante el dolor de los más pobres”, el Arzobispo mencionó que vivimos en un país “con cuantiosas deudas sociales como la pobreza, la marginalidad y la exclusión de muchos hermanos, con confrontaciones estériles y fragilidad en el empleo”.

Delgado exhortó en su mensaje, al que tituló “Construyendo la casa común”, a trabajar “mucho y bien por un país federal, republicano y democrático, donde brille plenamente la división de poderes, con honestidad a toda prueba, la mirada puesta en los menos favorecidos y con ganas de resolver los problemas estructurales que tiene el país”.

El mensaje tuvo lugar cuando la Iglesia en el país mostró en las últimas semanas la preocupación que siente por la situación social y económica que atraviesa el país. Por medio de un comunicado, el Episcopado había admitido que el Gobierno necesita “ir reduciendo los niveles de pobreza que preocupan”.

Delgado sostuvo que “el desafío actual es consolidar un país firme y estable, que cobije los anhelos y las esperanzas de todo el pueblo argentino”.

Justo después que la Justicia Federal ordenara la detención de efectivos policiales sospechados en casos de droga, monseñor mencionó “el daño que provoca el crecimiento del narcotráfico y el consumo de drogas, que destruye vidas y cerebros, especialmente entre los más jóvenes, y se refleja en el abandono escolar, embarazos prematuros, muertes evitables y, en definitiva, en más exclusión social y marginalidad”.

Al hablar de la corrupción mencionó que “es un virus generador de más pobreza y miseria para los más desprotegidos”. Y agregó que “para un país, la corrupción es como ese salitre que corroe los cimientos y paredes de una casa y termina dañando toda la construcción”.

Delgado terminó su mensaje pidiendo a los sanjuaninos seguir “la sugerencia de Francisco: pongámonos la Patria al hombro”.