Se suele ver en distintos actos políticos, sea la provincia que sea, a diferentes personajes que habitualmente los fines de semana ocupan los paravalanchas en los clubes que alientan. Es decir, la relación que existe entre el mundo de la política y el fútbol. La barra de Gimnasia de Jujuy es una buena expresión de ello ya que desde hace ocho años dos de las tres facciones en que se divide el aliento para el Lobo se encuentra peleado a muerte. La similitud es que ambos cuentan con punteros políticos como sus respectivos paraguas.

La hinchada de los jujeños se divide en dos: por un lado está la Lobo Norte, que son los hinchas más tranquilos y que no registran en su historial peleas. Y están los de la Lobo Sur, todo lo contrario a los primeros y que su vez están enemistados entre sí. Por un lado de este grupo está la denominada “Banda de la Flaca´ en referencia a su jefa, Milagro Sala, líder de la CTA jujeña (Central de los Trabajadores de Argentina) y que cuenta con cerca de 5.000 personas que responden a sus órdenes, de los cuales 500 suelen acompañarla a la cancha. “La Mila´, tal es su otro apodo, tiene un vínculo fuerte con el ex gobernador de Jujuy Eduardo Fellner y posee en su haber distintos escraches violentos contra los opositores políticos del principal mandatario.

El que le disputa el poder desde el 2002 es Alberto Cardozo, el “Beto´, un reconocido empleado municipal de la Capital provincial y al que también siguen cerca de 500 hinchas. La relación del Beto con la política es a través del ex intendente de San Salvador, José Luis Martiarena, quien en sus comienzos también fue presidente de la Liga Jujeña de fútbol. Al igual que Sala, Cardozo maneja subsidios estatales más que jugosos a nivel económico. Por eso y por tener repercusión en la sociedad es que luchan, a veces incluso a los tiros como pasó en el 2007 en la previa de un Gimnasia-Racing en la Tacita de Plata, por ver quién manda en la popular del Lobo.