Los medios de Murdoch, especialmente el sensacionalista ‘The Sun‘, el diario más vendido del Reino Unido, apoyaron al conservador Cameron en su campaña electoral, dando un giro copernicano a su tradicional respaldo a los laboristas. Desde que se recrudeció el escándalo, los tories se han distanciado de Murdoch y han sido los laboristas los encargados de echar leña al fuego. Ayer, el ex viceprimer ministro laborista John Prescott, uno de los espiados por el ‘News of the World‘, restó credibilidad a la disculpa pública de Murdoch y la relacionó con la comparecencia del martes. ‘Estamos hablando de un hombre desesperado por salvar su empresa y capaz de hundir a todos los demás‘, dijo Prescott a la cadena de televisión BBC. En 2006 se reveló que algunos periodistas del ‘News of the World‘ recurrían supuestamente a los pinchazos para interceptar comunicaciones de famosos, concretamente los mensajes depositados en buzones de voz de teléfonos móviles. Políticos, artistas, víctimas atentados terroristas, y la realeza fueron sus blancos preferidos.
