Luego de que se conociera la dramática situación que se vivió el último miércoles en el Hospital Marcial Quiroga, en el que un hombre rompió un vidrio y pateó un contenedor de basura porque su hijo no recibía atención, DIARIO DE CUYO logró hablar con el protagonista y conocer más detalles de lo ocurrido.

“Mi hijo de 19 años vive en Rivadavia y llegó al hospital junto a su mamá a las 15 del miércoles porque se sentía mal debido a que es asmático, vomitaba flema con sangre y contrajo neumonía por estar mucho tiempo en el sol. Allí, se desmayó dos veces y quedó tendido en el suelo, hasta que seis horas después bajo un calor infernal, a las 21:30, se desvaneció nuevamente y reaccioné”, contó el hombre, quien prefirió resguardar su identidad.

En ese sentido, el papá del damnificado expresó que “pido disculpas por mi comportamiento, pero el panorama era desolador y mi hijo se estaba muriendo. Estaba en los últimos suspiros, tenía los ojos blancos, respiraba poco y se me iba, por eso fue mi reacción. Estoy arrepentido, pero fue por la falta de prestación de un servicio para mi hijo, porque además vi que mucha gente se iba porque había cero atención por parte del hospital”.

Además, manifestó que “yo entiendo que no haya atención para tanta gente ni camas, pero por lo menos nos hubieran prestado un respirador o nos hubieran derivado a otro lugar porque realmente mi hijo estaba mal. No me creían y hasta les pedí de rodillas que lo atendieran”.

Luego del incidente, el hombre explicó que su hijo se encuentra estable y que no tiene coronavirus. El martes había dado negativo y este jueves volvieron a testearlo, pero aún sin resultado confirmado.