�Aunque para algunas la barba está dejando la cresta de la ola, lo cierto es que los hombres la siguen usando. Después de mucho tiempo reaparecieron de la mano de la subcultura hipster, que entre otras características se aferra a lo viejo, y por ahora se sigue imponiendo entre los varones.

La barba llegó como oposición al metrosexual, es decir el hombre que se cuidaba en todos los detalles, para generar un arquetipo más masculino, pero a la vez aseado.

El uso de la barba fue cambiando según pasaron los años y de acuerdo a las culturas. A lo largo de la historia fue signo de hombría y sabiduría, incluso en algunas culturas la barba larga estaba asociada a la potencia sexual y el status social alto. Ahora, se trata de cuestión de look.