It-Services nació en el 2007 con una particularidad: su dueño, Gustavo Villaroel, sólo se ocuparía de su fuerte, la informática, mientras que terciarizó la parte administrativa-financiera en un estudio contable. Eso le permitió tener las cuentas tan claras como para poder superar cualquier amenaza por la crisis internacional. Entonces al tener los números claros, las deudas controladas pudieron manejar el atraso en los pagos de los clientes. De hecho, para eso, hasta pidieron un crédito a 30 días en una entidad bancaria, opción prácticamente impensable en estos tiempos de crisis. "Como somos una "empresa limpia" los bancos nos dieron un crédito para cubrir una deuda que uno de nuestros clientes tenía con nuestros proveedores. Sin pensarlo esto nos benefició muchísimo porque en lugar de endeudarnos más, fidelizamos al cliente porque le resolvimos el problema", explica Fabián Rodríguez, el encargado de la parte contable de la empresa que básicamente le presta servicios a bancos y mineras de programas específicos de seguridad informática.

En estos tiempos de crisis, la firma no perdió ningún cliente. Es más, sumó empresa que requirieron de sus servicios fuera de la provincia, para lo cuál la semana pasada tuvieron que sumar al equipo a un profesional más.

"Con esto de la crisis, nos tuvimos que poner la camiseta. Si bien todos los empleados están bien pagos, les propusimos redoblar esfuerzos para responder mejor a los clientes. Nadie tuvo problemas. Por eso, creo que crecimos", explica Gustavo Villaroel que a diferencia de otros rubros no tuvo que apelar a ahorrar en insumos y gastos de logística, pero sí limitó a cero la inversión en merchandising por considerarlo algo superfluo en estos tiempos dónde el acento está puesto en la calidad del servicio que prestan.