"Tanto el sector privado como el público han tenido sus desfasajes y una merma del 30 por ciento en el último semestre.
Al ámbito privado lo afectó el paro de obras de grandes inversores privados, que recién han vuelto a confiar en la medida que han visto que la crisis internacional y las tazas interbancarias han comenzado a disminuir.
El sector público fue el más damnificado y debió demorar sus obras, porque lógicamente necesita de las arcas nacionales y de las coparticipaciones, que recién están repuntando. Así es que para estas obras la reactivación será más lenta, pero esperamos para el primer semestre de 2010 tener una actividad sostenida".
