-¿Cuál es la situación por la que atraviesa la DNV con los problemas en los fondos?

-Es crítico el flujo de fondos de la Nación. Nosotros (por Vialidad Nacional) hemos acumulado una deuda importante, se ha planteado una reducción en los ritmos de las obras para no seguir acumulando deuda. Se está pagando lo que se hace y algo de la deuda. No queremos dejar esa deuda estática y de a poco pagar algo.

-Entonces van a pagar la deuda, aunque sea en varios desembolsos…

Queremos ir pagando parte de las dos cosas. En la provincia, salvo un par de obras que reciben pago directo de Vialidad Nacional, todas las otras tienen convenio con la provincia y el Gobierno provincial las tiene al día. La ruta 150 es la más problemática y en esa obra vamos a aplicar ese sistema de pago.

-¿Eso significa que San Juan, comparado con otras provincias, no se ve tan afectada?

-Claro. Es que aquí la provincia tiene una fuerte presencia en nuestras obras y muchas veces pone el dinero y luego nosotros se lo devolvemos, con la ventaja que el Gobierno provincial lo reinvierte en más obras viales. Lo que sucede es que la ruta 150 involucra un volumen de dinero muy grande, por eso el problema se focaliza ahí.

-¿Cuando estima que se pueden normalizar los desembolsos de dinero?

-Realmente no lo sabemos, esperemos que sea lo más pronto posible. Hoy apuntamos a que, aunque tengan un ritmo lento, ninguna obra vial se paralice.