Sin hacer caso de la lluvia que convirtió el escenario del boliche Rapsodia, sede de la 11ma. edición de la Fiesta Gay del Sol, en una auténtica pista de patinaje, las vedettes y bailarines mostraron su destreza. Eran los momentos previos a la proclamación de la nueva Reina Gay del Sol, cuando la lluvia caía de forma más persistente y los presentes se cubrían con paraguas, camperas y lo que tenían a mano para no mojarse. Pero nadie se movió hasta que Dany Love, uno de los dueños y alma mater de la fiesta, llamó a Amalia Granata para coronar a la nueva reina. Con el micrófono en una mano y un paraguas en la otra, apareció Granata vestida de sobrio conjunto negro y se prestó para el diálogo picante que le propuso Dany Love, antes de colocar la corona sobre la cabeza de Luciana Escudero, la representante de Rivadavia, que se quedó con el primer lugar. Le siguió como virreina la representante de Capital, Jazmín Brunelli, ya que este año no se votó por Miss Elegancia ni Miss Simpatía. Amalia Granata, por su parte, tuvo la intervención justa: no se negó a la requisitoria de Dany Love, que insistió en que contara intimidades sobre Robbie Williams, el cantante con quien se le atribuyó una noche de romance.