Desde la Casa de San Juan en Buenos Aires trascendió ayer que un fiscal de la provincia, cuyo nombre no se difundió, buscaba datos de la mujer de 80 años que devolvió una bocha de la Cancha de Bochas de Ischigualasto que se había llevado del parque décadas atrás. A la vez, ayer mismo los especialistas del Museo de Ciencias Naturales de la UNSJ corroboraron que la roca pertenece efectivamente a la Cancha de Bochas.

El interés de la Justicia en el caso se debe a que la bocha es patrimonio público y, desde comienzos de esta década, Patrimonio de la Humanidad. Por eso quieren contactar a la sanjuanina que la devolvió, arrepentida, al confesar que tras habérsela llevado de Ischigualasto sintió que su familia había sufrido muchas desgracias por la ofensa que, con ese acto, ella le había propinado a la Pachamama.

Hasta ayer por la mañana no se sabía con certeza si la esfera pertenecía a Ischigualasto. Pero cerca del mediodía, Carina Colombi, geóloga del museo de la UNSJ, le realizó una observación macroscópica y, en 5 minutos, determinó que sí fue parte de la Cancha del Bochas hace unas décadas. "No hizo falta hacerle cortes, tiene las mismas características de las que aún están en el Valle de la Luna", explicó la profesional.

Por la tarde de ayer, Colombi preparaba un informe para elevar ese mismo día a las autoridades del museo. "Hoy se enviará los estudios a la Dirección de Patrimonio de la provincia y ellos decidirán cuándo la restituyen a su lugar en el Valle de la Luna", comentó la mujer.