El seleccionado argentino de vóleibol regresó ayer al país proveniente de Paraguay, luego de haber demorado en tres días su llegada por los inconvenientes provocados en la región por las cenizas del volcán Puyehue. El periplo del plantel se inició el domingo en Lahti, continuó en Frankfurt, y luego en Madrid. En la capital española se enteraron de los problemas generados en los aeropuertos por las cenizas, y recién en la noche del lunes partieron rumbo a Asunción. En la capital paraguaya, el plantel realizó un entrenamiento y ayer, finalmente, regresó a la Argentina. La demora complicó el trabajo planificado por el entrenador Javier Weber, ya que la serie ante Portugal (se jugará en Catamarca) se iniciará el viernes. En principio, el entrenador mantendría el mismo esquema de trabajo: entrenar en Buenos Aires y viajar a Catamarca el mismo viernes. Portugal también llegó ayer y ahí nomás se fue rumbo a Catamarca.
