Pidiendo justicia. Laura sale a todos lados con la remera que tiene el rostro de su hija, acompañada de su marido y papá de la joven.

No puede disimular la alegría que siente al contar que sus nietos compartieron con ella los mejores 15 días, que los "mañoseó" y que les hizo de comer todo lo que quisieron. Sin embargo, la voz le cambia rotundamente cuando recuerda que sus nietos dicen extrañar a su mamá y que saben que ella no volverá. Lo que no saben es que su propio padre es el sospechoso de haberla asesinado. Laura Requena, la mamá de Brenda Montaña, la joven albardonera de 24 años que fue hallada muerta luego de que su pareja denunciara que se había perdido en medio de la nada en Campo Afuera, habló de su vida y de cómo transita el dolor de haber perdido repentinamente a su hija. Esto, a 6 meses de que el cuerpo de la joven fuera hallado descuartizado y quemado.

Este caso sucedió el año pasado y tuvo varios días en vilo a toda la provincia (ver Cronología).

Esperanzada en que la Justicia castigue a Diego Álvarez, el hombre que se encuentra en el Penal de Chimbas procesado por el homicidio, a Laura le cuesta hablar. Sobre todo cuando recuerda lo que le duele estar lejos de sus nietos y cuando se acuerda cuánta falta le hace su hija. "Estamos en feria judicial y por eso no tengo ninguna novedad. Los chicos están bien", dijo al comenzar la charla.

Convencida de que su deber es contar su historia para que nadie se olvide de Brenda y para que se haga justicia, la mujer comentó que tiene la tenencia compartida de sus nietos, una nena de 7 años y un nene de 5. Es por esto que los chicos pasan 15 días con los abuelos maternos y otros 15 con sus abuelos paternos. Esto, al menos hasta que se defina con quién se quedarán. Según dijo Laura, la definición debería ser antes del comienzo del ciclo lectivo 2020.

"Soy feliz cuando los tengo acá y nosotros estamos bien. Cuando ellos están me hacen olvidar todo lo que me duele. Me mantienen ocupada y cuando se van me quedo melancólica, pero mi vida sigue", dijo y su voz se entrecortó. En varias ocasiones repitió que lo único que la volvería a hacer feliz es poder criar a sus nietos.

Al hablar de los pequeños la sonrisa se le dibuja en el rostro y los ojos le brillan de alegría, sin embargo cuando cuenta que su nietita se parece mucho a Brenda hasta en la forma de caminar el brillo de los ojos queda oculto detrás de las lágrimas y la sonrisa se borra por completo. "Ellos -por los hijos de Brenda- saben que su mamá murió y que no va a volver. Yo les hablo mucho, mucho de ella, y tengo muchas fotos en mis muebles. Ellos me pidieron que pusiéramos algunas fotos pegadas en el placard, porque querían que su mamá durmiera con ellos. Al otro día me dijeron "Abu, sacanos una foto con mi mamá". Para ellos es como si siempre estuviera presente", comentó y dijo que por consejo de su psicóloga (su esposo y papá de Brenda también va al psicólogo porque se lo pidieron de la Justicia para ver si están aptos para quedarse con los niños), ella debe hablarles a los chicos de su mamá, para que la tengan presente.

Sobre el estado del resto de la familia, Laura y su esposo comentaron que ya "no hay esa chispa" que había cuando toda la familia se juntaba (ellos tienen 9 hijos). "Ella llegaba y traía la alegría. Siempre decíamos ahí viene la loca", agregó quedándose sin aire porque el llanto la invadió.

Por otra parte y si bien los niños saben que su mamá murió y llevan ese duelo como pueden, debido a su edad, Laura contó que los chicos no saben la verdad sobre su papá. "Sobre el otro -por su papá, acusado de matar a Brenda- le dijeron que está trabajando y que tampoco va a volver", dijo y reiteró que espera que Álvarez cumpla la condena que le indique la Justicia por todo "lo que hizo con mi hija".

"Con mi marido, el papá de Brenda, tenemos una lucha diaria. Estamos para ella, para pedir justicia y hablar por ella. No quiero que nadie se olvide de mi hija. Quiero que todos pidamos justicia, por todas las chicas y por Brenda. Hay veces que tengo tanto miedo de que no le den la condena que merece", concluyó la mujer sin poder disimular el dolor que siente.

 > CRONOLOGÍA

 

11 de julio

Brenda estaba en un auto con otro hombre, en inmediaciones del Autódromo El Villicum, en Albardón, y su marido los sorprendió. Las primeras versiones que se dieron del hecho fueron que la joven huyó "a campo traviesa".

12 de julio

El marido de Brenda denunció la desaparición y la Policía montó un operativo para buscarla. Los pesquisas allanaron la casa de José Guajardo en Albardón, apuntado como la pareja ocasional de Brenda.

14 de julio

La Policía detuvo a Diego Álvarez luego de que Guajardo declarara que el marido había golpeado a Brenda. Unos días antes Álvarez dio una entrevista y se mostró muy triste por la supuesta desaparición.

15 de julio

Desde la Policía comentaron que encontraron nuevas huellas en inmediaciones del domicilio de Brenda. En ese momento la versión más firme que tenían los efectivos era que la mujer se escondía y "no quería ser hallada".

16 de julio

Hallaron un cuerpo descuartizado en Albardón, luego de que dos chicos confesaran que vieron a un hombre quemando "algo" y que el hombre les ofreció dinero para que guardaran silencio. Los menores señalaron a Álvarez.

19 de julio

Guajardo dio una entrevista a DIARIO DE CUYO y reveló que le comentaron que la chica se quería ir a vivir con él porque Álvarez le pegaba. En esa charla reiteró que vio cuando el marido le pegó a Brenda.

20 de julio

Laura Requena, la mamá de Brenda, confirmó que una cadenita que fue hallada junto a los restos era de su hija. Esta confirmación fue luego de que la Justicia cotejara el dije con varias de sus fotos de la joven.

26 de julio

A través del ADN, la Justicia confirmó que los restos hallados en Campo Afuera eran de Brenda. El estudio fue realizado en el Laboratorio de Biología Molecular del Hospital Rawson y terminó afirmando lo que se sospechaba.

2 de agosto

Diego Álvarez, marido de la víctima y en ese momento principal sospechoso por el crimen, recibió la lectura de las pruebas en su contra por parte del titular del Tercer Juzgado de Instrucción, Guillermo Adárvez.

20 de agosto

El juez decidió que Álvarez fuera trasladado al Penal de Chimbas bajo la carátula de homicidio doblemente agravado. Por otra parte, Guajardo fue procesado por "omisión de prestar auxilio", sin prisión preventiva.