Ni bien destaparon las enormes cocinas del regimiento, el aroma típico de locro invadió el lugar. Humeante, el tradicional plato argentino comenzó a atraer a la gente hacia el sector donde estaban las carpas, por calle Catamarca. No pasó mucho tiempo para que el público, que había presenciado el espectáculo patrio, montado por la Municipalidad de la Capital, formara una interminable fila para degustar la delicia que preparó la gente del DIM 22.

‘Amor es la única receta posible para que esto salga bien’, dijo Jorge Amaya, que es el encargado de la cocina del DIM 22. El hombre, oriundo de Rawson, contó que heredó de sus padres la pasión por cocinar y que no se haya haciendo otra cosa. Por eso, cada vez que prepara algún plato para la multitud, lo hace con cariño. ‘Eso es lo que percibe quien prueba el locro. No hay trucos ni recetas raras’, agregó Jorge.

Para preparar el locro multitudinario, que fue trasladado desde Marquesado hasta la Plaza Laprida en dos cocinas del Ejército, hizo falta más de 50 kilos de maíz, y otro tanto de porotos. También usaron unos 150 kilos de carne de vaca y cerdo, además de la panceta, el chorizo, patas de cerdo y cuero, entre otros ingredientes. Los soldados empezaron a preparar el locro el viernes y ayer a las 5 de la madrugada empezó la tarea de cocción. Según contó el cocinero principal del destacamento local, en cada cocina de campaña entran 250 porciones de comida sólida y 500 porciones de líquido.

Con la puntualidad que caracteriza al DIM 22, a las 13 empezaron a repartir las porciones en la plaza. Las entregaron en recipientes descartables y con tapa para que no se enfriaran. En menos de dos horas, las 1.000 porciones llegaron a su fin y fueron un refuerzo al estómago de la gente que quiso seguir con el festejo por la siesta y escuchar los espectáculos musicales.

Así se armó una especie de picnic en el lugar. Abuelos y niños buscaron la mejor posición para degustar el tradicional locro preparado por los soldados del DIM 22. Todo sitio fue bueno para tomar un descanso y almorzar en el día del Bicentenario de la Independencia. Algunos usaron las sillas que estaban dispuestas frente al escenario, otros se apostaron en los paredines de la plaza, al costado de la fuente y hasta en las escalinatas. Estuvieron también las familias que directamente se colocaron en el césped ya que el buen clima fue clave para que la jornada de ayer fuese un éxito. Esta actividad, que fue organizada por el Ministerio de Turismo, terminó con el ritmo de Metabombo y la música de Cande Buaso, del Dúo Díaz Heredia y hasta del Nano Rodríguez. La gente, que llegó al lugar a las 10 para ver el espectáculo que montó la Municipalidad de la Capital (ver páginas 14 y 15), no se movió de la plaza hasta pasada las 17, cuando terminaron todas las presentaciones artísticas