Dicen que son como una gran familia. Que no tienen rivalidades entre ellos, ni equipos que los diferencien. Que incluyen a cualquiera que quiera iniciarse en la ‘movida’, sin importar la clase social o la edad, pues el único objetivo que persiguen es divertirse. Así definieron los chicos sanjuaninos al mundo del skate, una actividad o deporte donde prima la hermandad y la pasión por hacer piruetas sobre 4 ruedas. Dijeron que llegan a patinar 12 horas diarias, durante las vacaciones.
Con los pantalones de colores, las remeras con muchas estampas y las infaltables gorras con visera chata, los skaters se hacen notar en todos los rincones de la provincia. Siempre en grupo y dejando al descubierto la alegría con la que viven, se adueñan día a día de las calles sanjuaninas. Sobre todo de los espacios públicos con escaleras, asientos y todo tipo de estructura que les sirva para hacer sus arriesgadas piruetas.
‘Durante muchos años la plaza Laprida fue el punto de encuentro. Con la apertura de la pista pública en Capital, todos confluimos en el mismo lugar. Grupos variados, con gente de todos los departamentos y todas las edades. Así, cada vez la familia de los skaters va creciendo’, dijo Julián Algañaraz, uno de los jóvenes que contaron cómo el skate se convirtió en una forma de vida para muchos chicos de la provincia.
La mayoría de los consultados coincidió que no tienen problema de ayudar a los más pequeños o novatos, que se prestan las tablas si a otro se le rompe o no tiene y hasta se toman tiempo en enseñar cómo evitar lesiones. Estos grupos están compuestos en su mayoría por hombres, aunque hay algunas mujeres que practican a la par de ellos.
Como las típicas tribus urbanas, la mayoría se viste de la misma manera, escuchan hip hop, rock o música electrónica y todos comparten el amor por este deporte. Y son tan apasionados de lo que hacen, que llegan a ‘chantar’ (patinar), durante las vacaciones de invierno, más de 12 horas por día, mientras que durante el resto del año lo hacen entre 6 y 8 horas. Actualmente el skatepark de la plaza Martín Fierro comienza a llenarse cerca de las 12 y hay grupos que se quedan hasta pasada la medianoche.
‘Cuánto tiempo estemos acá depende mucho de las edades de cada uno. Es que hay muchos niños, que lo hacen durante menos horas’, dijo otro de los chicos. Es que esta actividad no tiene límite de edad específico ni para empezar ni para dejar de ser skater, de hecho hay chicos desde los 7 años y algunos que tienen más de 30. En este sentido, dijeron que el hecho de que la mayoría comenzara con el skate desde niños los lleva a que los más experimentados se conviertan en maestros de los nuevos.
‘Además, todos se conocen y se apoyan. Es un ambiente en el que todos son incluidos sin importar de dónde vengan’, agregó Juliano Tinto, que es el presidente de la Asociación Sanjuanina de Skaters, que fueron los que ayudaron con el diseño e hicieron el seguimiento del skatepark que se inauguró hace unas semanas en la plaza capitalina. En esta pista, los chicos se unieron más. Según Tinto actualmente en la provincia hay cerca de 1.500 skaters que lograron que sus relaciones estén basadas en la solidaridad, el respeto y la hermandad.

