No solo Oris quedó complicado como principal sospechoso de atacar y dejar al borde de la muerte a la nena. La situación de la mamá de Camila, Alejandra Ríos, también sufrió un giro en la investigación: el juez Alberto Benito Ortiz rechazó tenerla como damnificada en la causa (parte querellante) y le prohibió tener contacto con su hija hasta tomarle una declaración no jurada, es decir como sospechosa, sin obligación de decir verdad y con asistencia de su abogado Leonardo Villalba, dijeron fuentes judiciales.
Luego de recibirle esa declaración (técnicamente llamada informativa), debe decidir si le imputa o no algún delito, precisaron.
Paralelamente, el juez ordenó también que la nena sea entrevistada por un psicólogo. La intención del magistrado es poder contar con un informe de ese profesional y también del cuerpo médico, para que esos expertos le digan cuándo puede conocer la versión de los hechos de la propia Camila. La nena será entrevistada a través del sistema de la Cámara Gesell, informaron.
Por suerte, la niña de 8 años pasó de estar muy grave por un coágulo en su cabeza que puso en peligro su vida, a tener una evolución tan favorable, que ya se evalúa poder darle el alta médica.
