En Japón, el rey de la tecnología, extrae minerales raros de computadoras y celulares descartados para crear una fuente alternativa para el desarrollo industrial. La provincia de Kosaka es pionera en adoptar este tipo de producción minera. Por un conflicto diplomático con Tokio en setiembre de 2010, Chica dejó de exportar tierras raras a Japón lo que forzó a los nipones a poner sus ojos en la pila de chatarra electrónica para palear sus necesidades.