Un pueblo sin agua. Los vecinos se las ingenian para sobrevivir con un poco de agua. Hay días que no tienen ni para bañar a los chicos.

 

No pueden bañar a los niños todos los días. El agua con la que lavan los platos o la ropa la usan después para regar algunas plantas. Se las ingenian a diario para que el agua les dure dos o tres días. Así viven los vecinos de Pozo Salado, en 25 de Mayo, que desde hace al menos 9 meses no tienen agua potable. Este problema comenzó cuando se secó una perforación que había en Villa El Tango, también en este departamento y que proveía a varias zonas. Ahora les llevan agua dos o tres veces por semana.

Las cañerías que pasan por las humildes viviendas están secas, al igual que los jardines de las casas. La falta de agua se nota con sólo ingresar a la villa, porque la tierra de las calles hace que se vuelva difícil la visión cuando pasa algún vehículo ya que no pueden regar muy seguido.

Cristina Pérez, una de las vecinas de la zona, comentó que hace mucho tiempo viven de esta manera. Al igual que ella, muchos vecinos dijeron que llevan más de un año sin el servicio de agua potable y que ya no aguantan más. Por su parte, el intendente de 25 de Mayo, Juan Carlos Quiroga Moyano, dijo que el pozo de donde sacaban el agua se secó en noviembre pasado.

Cada vecino puede llenar dos tachos de agua cada dos o tres días, y algunos tienen la posibilidad de juntar algo de agua también en piletas. Sin embrago, siempre les resulta poca la cantidad, pues hay veces que el camión no asiste puntualmente, según la gente de la zona. "Hay veces que sólo lavamos alguna ropita que necesitemos urgente y hay veces que los chicos no pueden ir a la escuela porque pasamos dos o tres días sin agua y no los podemos bañar. En la escuela nos piden que vayan limpios", dijo otra de las vecinas de la zona.

Sobre este reclamo, el intendente de 25 de Mayo dijo que será solucionado, cerca de fin de año. "Nosotros llevamos agua en camiones, porque la perforación de Calle 4 que proveía agua a varias zonas del departamento se secó", dijo el funcionario y agregó que en varias zonas la falta de agua potable ya fue solucionada (ver aparte), pero que la gente de Pozo Salado tendrá agua cuando comience a funcionar el acueducto que están realizando para llevar agua a Vallecito.
 

Ayuda del cementerio
 

En noviembre del año pasado los vecinos de Villa Cariño, también en 25 de Mayo, se quejaron por la falta de agua. Estos vecinos sacaban agua del cementerio para poder pasar los días. Actualmente el problema en esta zona fue solucionado con una nueva perforación que hizo la Municipalidad.

 

Dos tachos para 9 personas

 

Liliana Ahumada tiene 8 hijos. Se las ingenia con dos tachos de agua para poder hacer todas las tareas de la casa. "Hay días que los chicos no tienen ropa para ponerse porque se me acumulan las prendas sucias, por falta de agua. Preferimos que quede agua para tomar y para cocinar", dijo la mujer.


Un día para lavado

 

 

Ester Reinoso aprovecha los días que llevan agua para lavar la mayor cantidad de ropa posible, para tener para toda la semana. "Calentamos agua con leña y lavamos sin parar. Para tirar toda la semana con esa ropa", dijo la mujer que se las ingenia dos o tres días con el agua que le queda para cocinar, bañarse y poder beber.


El duro trabajo de bañar a un hermano

 

 

En la casa de Laura Pérez viven 10 personas. Uno de sus hermanos tiene una discapacidad

mental y motora y eso hace que se movilice en silla de ruedas. "Cuando tenemos que bañar a Jesús -su hermano- gastamos muchísima agua porque tardamos mucho. Es muy difícil vivir sin agua en las cañerías", agregó la mujer.