Hace unos 15 años, el plátano de la esquina de Jujuy y 25 de Mayo, Capital, se convirtió en una gruta. La iniciativa fue de Graciela Malamutt, que desde hace 20 años vende diarios en esa esquina y que es “fanática” de los santos. Luego de que al árbol le cortaron una rama por estar seca, quedó un hueco de 30 cm de diámetro que la mujer aprovechó para poner una imagen de San Expedito en su interior. De tanto en tanto cambia la imagen por la de otro santo o virgen para que la gente les pueda rezar.
