En San Juan los sectores productivos están preocupados porque una vez más, la falta de mano de obra calificada para trabajar la poda invernal se está haciendo sentir fuerte, y temen que llegue la época de brotación sin haber terminado las tareas en las fincas. Señalan que hay por lo menos tres semanas de retraso en las tareas que incluyen no sólo la poda, sino el laboreo y riego del suelo para preparar los viñedos para la brotación. El problema es que si llega el calor y la época de brotación y la poda no se hizo o está mal realizada tendrá consecuencias directas en las plantaciones como su envejecimiento precoz y una caída significativa en la producción.

Según indicó Rodrigo Espíndola, desde el INTA, el inicio recomendado es después de la primera helada o con caída de hojas y el tiempo máximo para terminar es "como mucho a mediados de septiembre".

En las entidades viñateras señalan que los trabajos empezaron tarde por las dificultades económicas de los productores y que ahora cuesta encontrar trabajadores. Dicen que eso sucede porque la mayoría de los desempleados están cobrando subsidios, incluso destacan que aumenta el ausentismo de los trabajadores en los días que cobran el IFE, la ayuda que implementó la Nación por la pandemia.

Juan José Ramos, desde la Asociación de Viñateros Independientes, dijo que los productores empezaron a trabajar más tarde, esperando cobrar el vino y mosto. Una vez que obtuvieron divisas recién se encararon los trabajos culturales y eso ocurrió con demora. "Y ahora que la mayoría de la gente está cobrando subsidios no encontramos mano de obra. Incluso cuando las ayudas llegan, esa semana no trabajan", lamentó el dirigente. "Con los planes que había, más las ayudas extra del IFE mucha gente no aprovecha que en este momento hay trabajo en el campo" añadió. Ramos dijo que además en zonas de 25 de Mayo y Sarmiento hay muchos desarrollos productivos que han absorbido mano de obra, y se agudiza la escasez.

El faltante de gente para trabajar en el campo no favorece a la producción de San Juan

Además a los viñateros no les conviene económicamente trasladar gente de otros departamentos para trabajar. Pablo Martín, desde la Mesa Vitícola, coincidió que este año viene muy atrasada la poda y todos los trabajos del campo, o sea, limpieza de ramos y atada. "Considero que la gente como está cobrando el IFE, tarjeta alimentaria más asignaciones universales, lamentablemente no tienen muchas ganas de trabajar o trabajan muy pocos días en la semana, y obviamente se están retrasando los trabajos en el campo", señaló. Estimó que hay al menos 20 días de retraso, y rogó que pronto se pueda solucionar "porque sería muy problemático que empiece la brotación y no se hayan podido hacer los trabajos". Eduardo Garcés, titular de la Federación de Viñateros, dijo que el problema se agudiza en los departamentos alejados y por la pandemia, porque según opinó, muchos trabajadores no quieren trasladarse tan lejos. En cambio, en departamentos más cercanos como Chimbas se consigue más mano de obra calificada. "Es todo un tema porque en agosto empiezan a "llorar" los parrales, y en septiembre brotan. Y si no se podan, la planta hace una serie de rebrotes y da muy poca uva, además de que se hace una maraña de sarmientos", explicó.

Espíndola recordó que todos los trabajos deben organizarse para finalizar justo antes de la brotación, y que incluyen no sólo la poda, sino que se labre el suelo, se armen los bordos de riego y se haga un riego de asiento.

 

Variedades tardías se podan primero

El experto del INTA, Rodrigo Espíndola dijo que se aconseja que las variedades tardías sean las primeras en ser podadas porque tienen menos riesgos de heladas tardías. Por el contrario, variedades temprana para consumo en fresco o pasas, tales como Superior Seedless, Flame, Sultanina o Fiesta se aconseja que sean podadas más tarde, porque así se demora el proceso de brotación y disminuye el riesgo de heladas. Dijo que en San Juan se empezó a podar alrededor del 15 de mayo y que algunas unidades productivas van bien, y en otras vienen muy demoradas porque no llegan con el final de la poda y todos los trabajos culturales que se deben realizar en esta época del año, que sería limpieza, eliminar las malezas que han quedado de la temporada anterior y luego preparar los riegos. En el caso que el productor decida arrancar viñedos conviene no podar, para ahorrar costos y obtener algo de productividad.