Había nacido con tanta anticipación, que los padres aún no tenían elegido un nombre para ella. Por estar internada en terapia de Neonatología del Hospital Rawson, las enfermeras habían decidido nombrarla. María Angeles, le habían puesto, y ese es el nombre con que su mamá la asentará para el DNI, uno de los tantos trámites que debe hacer en medio del dolor. Es que la chiquita, la primera bebé en nacer en San Juan en el 2010, falleció ayer por la tarde en el hospital, luego de atravesar por un estado de salud muy débil debido a haber nacido prematura, con apenas 5 meses de gestación, lo que le daba una bajísima probabilidad de supervivencia.
"Desde que nació no he parado de rezar", había dicho el viernes por la mañana su madre, Yamila Olguín, de apenas 20 años. Pero la fuerza que hicieron tanto ella como su bebé no bastó. La salud de la criatura era muy inestable, el pronóstico era sumamente reservado. Y María terminó falleciendo después de pelear por su vida, que duró solamente un día, en una incubadora. A última hora de ayer, la mamá hacía trámites para que le entregaran el cuerpito y así poder velar los restos de su hija.
