’Todos somos hijos de Dios. Todos somos hermanos’. Recemos para que haya paz en la comunidad y no se repitan los últimos hechos de violencia’. Con esta frase, que hizo alusión al Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó el mes pasado, y a los saqueos al comercio de esta semana, dio inicio la procesión en honor a Santa Bárbara en Pocito en la que los devotos de la Virgen rezaron por la paz social. La peregrinación se realizó ayer en la tarde y con una mayor participación que el año pasado. En el 2012, unas 4.000 personas participaron del evento, y este año fueron alrededor de 6.000, según datos proporcionados por la Policía. Nuevamente este año, el vicegobernador, Sergio Uñac, peregrinó junto a los vecinos.

Cantando ‘Juntos como hermanos’, los feligreses continuaron con la peregrinación en honor a Santa Bárbara por las calles de la villa Aberastain. Y de tanto en tanto elevaron alguna oración por la paz social. Incluso debieron responder al Evangelio con la frase ‘ámense los unos a los otros’.

Pese al calor de la tarde, hasta los ancianos participaron de la procesión. Y fueron los que rezaron con más ánimo durante el recorrido. Y que respondieron con entusiasmo a cada intensión. Elevaron la voz para decir ‘un pueblo que reza unido, permanece unido’.

Ni bien la procesión comenzó a recorrer calle 11, los feligreses comenzaron a mirar hacia el cielo. No fue en busca de una señal o una bendición, sino a la espera de poder atrapar uno de los miles de claveles y rosas que Washinton Pacheco arroja todos los años desde el techo de su casa para honrar a Santa Bárbara.
Y en este momento, los fieles ratificaron el sentido de la unidad y paz social. Los que atraparon más de una flor se quedaron con una sola y repartieron el resto entre las personas que no tenían.
Luego del tumulto y alboroto que generó la caída de flores, la procesión continuó su marcha, precedida por un móvil policial. Este año, a diferencia de otros, la Policía tuvo que cortar calles por la cantidad de gente que participó en la peregrinación.

Fue tanta la cantidad de gente que el frente de la parroquia de Santa Bárbara quedó chico. Las personas ocuparon todo el ancho de la calle que da al frente del templo y casi la mitad de la plaza Libertad para participación de la misa.

Este año, fue el sacerdote Román Becerra en encargado de la celebración eucarística (otros años lo hizo el Obispo) quien comenzó deseándole la paz a todos.