Mientras se esperaba que la suspensión de los boliches y locales bailables en general durará hasta el final del receso invernal, esta medida tendrá un alcance de sólo 15 días. Así fue comunicado ayer desde Casa de Gobierno, luego de que el Comité de Crisis redactara y el gobernador Gioja aprobara la ley de necesidad y urgencia número 8012, que ayer mismo entró en vigencia. De esta manera, estaba previsto que anoche y durante la madrugada de hoy la Policía saliera a controlar que los bolicheros cumplieran con esta medida.

La ley sólo establece que el Poder Ejecutivo queda facultado a "limitar o suspender cualquier evento, reunión, actividad pública o de acceso público o que impliquen aglomeración, concentración o muchedumbre, que incremente el riesgo de contagio". Pero desde Casa de Gobierno se aclaró que esa medida alcanzará a boliches, pubs y locales como confiterías que, en una determinada hora de la noche o la madrugada, también se vuelven espacios bailables. Y quienes infrinjan esa ley, serán sancionados en el marco de la ley seca, es decir, con multas y hasta prisión.

Ni bien el Gobierno anunció esta restricción, los empresarios del sector dijeron que la acataban, pero a la vez pedían que se hiciera extensiva a los restoranes y estaciones de servicio. Su argumento era que los chicos que no van a los boliches, se trasladarían a esos lugares para sostener la movida nocturna. Por eso la Policía también controlará en los restaurantes y confiterías que no se exceda la capacidad habilitada. Y también intentará "persuadir" a los jóvenes que no hagan reuniones masivas en los lugares donde se suele practicar el "predancing" nocturno.

Por otro lado, un decreto provincial aprobado ayer adhiere a la medida nacional que otorga licencias preventivas a trabajadoras embarazadas y empleados que certifiquen enfermedades de alto riesgo de contagio de gripe A, como los pacientes oncológicos y diabéticos, entre otros.