Toda cambia y todo cambió. De la noche a la mañana, el aura de paz y relax que amparaba al plantel argentino se esfumó. Las bromas, las risas y el buen clima que se percibían antenoche en el hall del hotel de Ankara desaparecieron horas más tarde. La noticia de la baja de “Chapu” Nocioni fue un mazazo que significó mucho más que un balde agua fría para el conjunto nacional.

Tras la confirmación de la ausencia del alero, los periodistas argentinos aguardaron en el hall del Hilton Kayseri (el sitio donde se hospedan los seis equipos del grupo A) por la palabra de algún miembro de la delegación argentina. Mientas algunos jugadores de Angola dialogaban con la prensa de su país y los australianos ingresaban al lugar luego del entrenamiento vespertino, los jugadores albicelestes no se dejaban ver. Hasta que a las 19 (hora de Turquía, 13 de Argentina), empezaron a desfilar uno por uno, para ir al entrenamiento que tenían programado. El equipo ya había acusado el golpe.

Kammerichs fue el primero. Sin decir ni una palabra, cruzó todo el hall, salió del hotel y se subió rápidamente al colectivo. Pasaron luego Hernández, Quinteros y Cequeira. “Nos tenemos que ir, estamos llegando tarde”, se excusó el entrenador argentino ante el pedido de los fotógrafos. Scola, Prigioni y Milanesio, siguieron atrás. “Ya está”, respondió el jugador de Real Madrid ante la pregunta de cómo se sentían. Un equipo que habitualmente habla sin problemas, prefirió el silencio, a modo de señal por la bronca que les generó la baja de Chapu, el alma del equipo, a sólo 48 horas del debut ante Alemania.

El resto del plantel fue saliendo del hotel, pero los ojos se posaron en un jugador: el anteúltimo en bajar del ascensor fue Nocioni. Con buen semblante, saludó a los periodistas y se detuvo hablar con sólo una persona. Luego de una breve charla, se subió al micro con sus compañeros y partió a la práctica establecida con anterioridad. Todavía Nocioni no decidió si se queda con sus compañeros o se va. “Por el momento, se queda en Turquía”, dijo Rodrigo García, jefe de prensa de la CABB.