Diego Lagomarsino, el perito informático procesado como partícipe necesario del presunto homicidio del fiscal Alberto Nisman, podrá dejar de usar la tobillera electrónica que desde noviembre de 2017 controla sus movimientos. El juez federal Julián Ercolini aceptó el pedido de la defensa de Lagomarsino para no tener más el dispositivo.

Fuentes judiciales informaron a Infobae que el magistrado tuvo en cuenta que durante estos tres años Lagomarsino cumplió con todas las disposiciones de la Justicia sobre el uso de la pulsera que le impedía alejarse más de 100 kilómetros de su domicilio. Además el fiscal Eduardo Taiano y el abogado Pablo Lanusse, que representa en la causa a la madre y la hermana de Nisman, aceptaron el pedido de la defensa.

De todas maneras, Lagomarsino deberá continuar cumpliendo con otras disposiciones de la Justicia, como la prohibición de alejarse de su domicilio por más de 24 horas sin aviso, tener que presentarse cada 15 días en tribunales –lo que ahora está suspendido por la pandemia del coronavirus– y la prohibición de salida del país.

El 8 de noviembre de 2017 el juez Ercolini ordenó que Lagomarsino use una tobillera electrónica. Fue como medida para asegurar su presencia en la causa judicial ante el llamado a indagatoria por la muerte del fiscal Nisman, ocurrida el 18 de 2015 cuando fue encontrado muerto con un tiro en la cabeza en el baño de su departamento de Puerto Madero. Para la Justicia se trató de un homicidio y Lagomarsino, quien trabajaba con Nisman en el área informática, fue quien le dio el arma el día anterior, lo que el propio perito reconoció.

La tobillera tiene un dispositivo GPS que controla los movimientos de quien la usa con un alcance de 100 kilómetros y está a cargo de la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia de la Nación. Es un mecanismo que se comenzó a utilizar con más frecuencia en los últimos años, para los presos que están más cerca de acceder a la libertad, como medida para descomprimir la sobrepoblación en las cárceles.

Desde entonces Lagomarsino tiene la tobillera cuyo uso el juez Ercolini ratificó a fines de diciembre de 2017, cuando lo procesó en la causa. A casi tres años de esa decisión, el abogado del perito, Gabriel Palmeiro, pidió que se la quitaran. La defensa sostuvo que siempre cumplió con las medidas dispuestas por la Justicia y con el uso de la tobillera, que toda medida cautelar de la justicia como esta tiene un plazo de dos años y que por utilizarla perdió oportunidades de trabajo y vínculos con su familia por la imposibilidad de movilizarse si no tenía la autorización de la Justicia.

Tanto el fiscal Taiano como el abogado querellante Lanusse avalaron que Lagomarsino no use más la tobillera. Solo pidieron que se sigan manteniendo el resto de las medidas para que el perito siga vinculado a la causa.

En la resolución a la que accedió Infobae, el juez Ercolini sostuvo que durante los casi tres años que Lagomarsino usó la tobillera electrónica “no sólo se mantuvo a derecho sino que también permaneció dentro de los límites indicados y además, cooperó con la correcta utilización de tal aparato y con el personal de la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación para asegurar el regular funcionamiento”.

El magistrado también resaltó que el perito cumplió con el resto de las medidas que le impuso y que tiene custodia de las fuerzas federales “que coadyuvará a mantener el conocimiento activo y actualizado acerca de su ubicación”, por lo que dispuso que no use más la tobillera.

“Avala tal decisión el hecho de que las medidas de sujeción en ciernes junto con la custodia personal aparecen como suficientes a fin de asegurar la finalidad de sometimiento al proceso procurada, ello, en un marco más adecuado al contexto personal, familiar, laboral y psico-físico actual del imputado y, por otro lado, menos lesivo a su respecto, ello, de acuerdo a las explicaciones de afectación a sus derechos por él brindadas”, concluyó.

Ercolini sí mantuvo otras cinco medidas que Lagomarsino deberá seguir cumpliendo. Son: la prohibición de salida del país; no poder tramitar pasaporte a su nombre; la prohibición de alejarse de su domicilio por más de 24 horas sin aviso; la obligación de avisar acerca de cambios de domicilio y/o lugares de residencia; y la obligación de presentarse ante el tribunal cada 15 días, lo que está suspendido por las medidas por la pandemia del coronavirus.

La tobillera se le retirará a Lagomarsino dentro de cuatro días cuando la decisión del juez quede firme. Es el plazo que la ley fija para que una resolución pueda ser apelada, lo que no ocurrirá en este caso porque la Fiscalía y la querella avalaron la decisión.

Lagomarsiso rechaza la hipótesis de que Nisman fue asesinado. Un peritaje de Gendarmería Nacional así lo concluyó, pero los peritos de Lagomarsino sostienen que se trató de un suicidio. El fiscal Taiano, a cargo de la investigación, busca dar con los autores materiales e intelectuales del crimen. Nisman fue encontrado muerto cuatro días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por la firma del memorándum de entendimiento con Irán. Lagomarsino espera ser enviado a juicio oral junto a cuatro custodios de Nisman, también procesados en la causa.

Fuente: Infobae