Los Tobas habitan la llanura chaqueña occidental, en el monte conocido como El Impenetrable. Con conocimientos y habilidades transmitidas de generación en generación, trabajan en tallado de maderas, alfarería, cestería y sobre todo tejeduría, logrando piezas únicas y cargadas de simbologías que son uno de los pilares de su cultura. Por ejemplo, las manos representan la abundancia, la lechuza es la suerte, el hornero significa inteligencia y las palomas son señal de amistad. Expertas tejedoras, las mujeres -que no salen habitualmente de su comunidad- aprenden desde niñas a hilar y colorear lana de oveja con pigmentos naturales; y a construir y usar el telar.


