A mucha gente le gusta adquirir cosas viejas o antiguas aún cuando no se sabe muy bien para que sirven o en que pueden ser utilizadas. El tema es que en algún momento se encuentran amontonadas en algún lugar de la casa tan sólo ocupando un lugar cuando los espacios son cada vez más chicos y limitados.

Es precisamente en ese momento cuando hacen falta algunos consejos y sugerencias para poner en uso algunas de esas cosas.

Si uno de esos elementos guardados fuera un fragmento de reja de hierro puede servir para decorar la pared del respaldo de la cama. Pintada de negro se destaca sobre la pared clara. Este ambiente recrea una mezcla de sobria elegancia con toques rústicos. En general, en los dormitorios el espacio sobre la cama es un punto focal muy importante y esta reja cumple todas las expectativas.

Si se trata de postigos en desuso, las maderas viejas de por si ya tienen un carácter que por eso nomás ya vale la pena guardarlas, pero en este caso, además, tienen un trabajo manual valioso y producen un juego de luces y sombras que bien merece exponerlas. En este caso se colocaron dos postigos sobre el sillón del living como si fueran cuadros.

Si es un viejo sillón de jardín, típicos muebles de exterior suelen ser lindos y duraderos. Pintados de colores pastel cobran actualidad sin perder ese aire de antes.

Algo que suele ser rescatado por los amantes de las cosas viejas son las lámparas y arañas. Estas últimas ya son objetos de pasión y las vemos en casi todo tipo de ambientaciones y habitaciones, livings, dormitorios, incluso en cocinas que quieren incorporar un aire romántico. Pero lo no tan visto en uso actual son las viejas lámparas de pie, y hasta con mesita incorporada. Lo más destacable es la pantalla de tono amarillento que lo realza como objeto.

Si se tratara de un banco multiuso,tienen un don de ser siempre útiles. Puede ser como mesa ratona o lo que la imaginación disponga.

Las alfombras chiquitas que quedaron de recuerdo de la abuela son otro elemento de fácil uso. Es más, si da pena ponerlas en el piso, se pueden usar para decorar las paredes.

A veces se empiezan a acumular objetos que son de vajilla o de servir y quedan relegados a pocas ocasiones. Si la idea es tenerlas a la vista diariamente lo ideal es colocarlos, por ejemplo, debajo de un florero o jarra. Si se trata de un plato de metal plateado y repujado tiene el doble uso de decorar y cuidar la madera de posibles marcas de agua.

Fuente: Espacio Living