�Grupos de devotos se sumaban ayer a las filas integradas por quienes aspiran a ingresar hoy al santuario de San Cayetano, en el barrio de Liniers (ciudad de Buenos Aires), uno de cuyos responsables, el párroco Roberto Quiroga, advirtió que ‘todos sabemos lo difícil que está conseguir un trabajo‘. Quiroga destacó que ‘mucha gente viene a agradecer el trabajo que tiene y otra mucha viene a pedir un trabajo digno para poder llevar, como dice Francisco, el pan con dignidad a la mesa‘. Días después de que el Papa advirtiera que en el país el desempleo ‘está significativamente alto‘, el párroco apoyó la marcha convocada para hoy desde las inmediaciones del templo de San Cayetano, caminarán hacia la Plaza de Mayo.
