La Cumbre del G20 de Cannes concluyó ayer sus deliberaciones donde la crisis griega y las sombras que se ciernen sobre el euro monopolizaron el debate, sin avances concretos, pero con un fuerte protagonismo de la Argentina en su documento final.

La posición argentina de ubicar al empleo en el centro de la agenda de discusiones de los países miembros, quedó plasmado en el texto consensuado por los jefes y Jefas de Estados que conforman el G20.

Pero no sólo se sumó este tema, sino que en el cierre de la Cumbre, el presidente francés, Nicolás Sarkozy, se comprometió a “luchar para instaurar” una tasa a las transacciones financieras “en el 2012”, tomando una propuesta elevada el jueves por la presidenta Cristina Fernández que condicionó su aplicación a que exista un consenso ‘global‘ sobre el tema.

Por otra parte, se autorizó al FMI a ampliar sus recursos “sin límites” para que esté totalmente equipado de recursos para actuar en casos de crisis.

Este asunto ha sido uno de los más complicados de negociar en el G20, ante la resistencia de algunos países a aportar más fondos, entre ellos el principal donante, EEUU.