Barrick levantó las bermas (taludes de contención de solución cianurada y rocas) en siete puntos críticos a lo largo del valle de lixiviación, construyó un talud para canalizar los líquidos en caso de roturas de cañerías, reparó membranas deterioradas en el valle, verificó las conexiones en tuberías, limpió los canales de descarga norte y sur y mejoró el mantenimiento del camino perimetral del valle para observarlo y detectar cualquier fuga. Las mejoras fueron impuestas por la Justicia, luego de que hiciera suyas las medidas presentadas por Minería. Además, por orden judicial, tuvo que hacer obras adicionales, como el refuerzo de las uniones de los caños y la construcción de otra barrera en el canal del Norte, y presentar un plan de seguridad integral.