Las terapias intensivas están en el foco de la crisis sanitaria en el país. Son el lugar donde a diario mueren cientos de personas que se contagiaron de coronavirus. En este contexto, y ante la falta de médicos terapistas, algo que sucede en toda Argentina, se conoció que en la provincia hay sólo 52 médicos activos haciendo guardias en las cerca de 10 Terapias Intensivas que tiene San Juan. De ellos, el 40% trabaja como mínimo en 3 instituciones diferentes. Para conocer cómo es este mundo, en el que el trabajo nunca se detiene y en el que la tensión va en aumento por la cantidad de casos positivos y de muertos por Covid-19, este medio habló con Sergio Otiñano, terapista sanjuanino que lleva más de 20 años atendiendo diferentes pacientes que pelean entre la vida y la muerte y que hoy es uno de los coordinadores de terapia del área Covid en el Hospital Rawson. "La realidad de los terapistas y la falta de médicos con esta especialidad quedó expuesta por esta crisis sanitaria", dijo el médico. 


En la provincia hay 10 servicios de Terapia Intensiva. Dos de ellos están en los hospitales públicos. "La terapia del Rawson es lejos la más importante que hay en San Juan. Esto, porque es donde van a parar los casos más complejos, donde hay mayor trabajo y es la que tiene más recursos humanos. Además, tiene muchas ventajas en cuanto a los equipos y materiales", dijo Otiñano y agregó que el 98% de los médicos terapistas trabajan allí o en el Marcial Quiroga, además de hacerlo en algunas instituciones privadas. 


Esta especialidad se distingue por desempeñar una intensa tarea para salvar la vida de los pacientes más críticos. Es por esto que el trabajo nunca se detiene en ninguna de las terapias. Y es por esta razón que las limitaciones quedaron más al desnudo en la actualidad. "La mayoría de los terapistas trabajamos en varias instituciones. Salimos de una y nos vamos a la otra porque la profesión no es rentable y porque además no damos abasto. Nunca hubo un plan que contemple esta situación extrema que estamos viviendo actualmente. Pero esto excede a San Juan, es un problema que se repite en todas las terapias", dijo Otiñano y resaltó que desde afuera de estas unidades muchas veces no se toma real dimensión de lo complejo que es su trabajo. 


"Ahora, en el contexto de la pandemia pasamos de tener 24 camas -en el hospital Rawson- a 36 y si bien no están todas ocupadas por el momento, trabajamos con la misma cantidad de médicos que antes. Pasa lo mismo con los enfermeros y kinesiólogos que trabajan en la terapia", dijo y detalló que de a poco tuvieron que cambiar algunos equipos porque unos 6 médicos terapistas debieron dejar el hospital porque son mayores de 60 años. Es decir, forman parte del grupo de riesgo. 


"Cuando comenzó el tema del Covid-19 recibimos algunos refuerzos de cardiólogos y anestesiólogos que se sumaron al plantel. Si no, el número de terapistas no iba a alcanzar para dividir en las dos áreas -Covid y no Covid- y también sumamos terapistas del hospital que trabajaban por ejemplo en Urgencias y del Inaisa. Ellos vinieron a reemplazar a los mayores de 60 años", explicó y resaltó que en el mundo va decayendo la cantidad de terapistas y que la mayoría de los que quedan activos son personas mayores de 45 años. De hecho, dijo que en San Juan el 65% de los terapistas tiene al menos esa edad y que por eso cuesta tanto conseguir profesionales que hagan guardias activas, por la cantidad de horas que eso implica.



CONTACTO DIARIO CON LA ANGUSTIA

"Cuando uno elige hacer esta especialidad lo hace por la adrenalina que significa, pero con el paso de los años te das cuenta de que eso te acompaña toda la vida. Ahora, más que nunca. Si bien estamos preparados para soportar el miedo, no puedo mentir y decir que no lo sentimos. Esto es lo que elegimos ser, pero vivimos a diario con mucha angustia", explicó el médico al contar cómo es trabajar en contacto estrecho con el virus que tanto atemoriza al mundo entero. 


Tienen protocolos totalmente estrictos y él considera que todos los están cumpliendo a rajatabla. Y que esto se puede ver en el hecho de que hasta el momento no hay trabajadores de este servicio que se hayan contagiado. "Practicamos mucho antes del brote en cómo ponernos y sacarnos los elementos de seguridad, cómo debemos actuar, porque debemos tratar con la misma atención a un sospechoso que a uno que tenga diagnóstico confirmado. Y es ahí cuando empezamos a sentir miedo y no tanto por nosotros sino por nuestras familias", agregó y dijo que varios colegas de él hace muchas semanas que no tienen contacto con sus familiares para protegerlos. Comentó que algunos alquilaron departamentos o se fueron a vivir a habitaciones que algún conocido les prestó. Y resaltó que los protocolos son muy detallados para la Terapia Intensiva y que hasta tienen ascensores especiales para no estar en contacto con otros especialistas. 


"Trabajamos hace 6 meses sin parar y con mucho estrés. Todos los pacientes que nosotros atendemos en el área Covid son un riesgo y necesitan muchísimos cuidados. Por suerte, hasta ahora podemos dar respuesta a la demanda que tenemos y nuestro trabajo no es el único importante. Hay personal de limpieza que se expone más que nosotros, hay kinesiólogos que están trabajando con los pacientes a diario durante horas y hasta las personas que sirven la comida hacen un trabajo valorable", resaltó y dijo que cuando él habla de todo el esfuerzo que hacen dentro de la terapia para salvar vidas, hay situaciones sociales, como las fiestas clandestinas, que le generan mucha bronca. "Hay mucha gente a la que poco le importa tomar cuidados. No piensan que hay gente que se juega el pellejo por salvar a otros y que hasta pone en juego la vida de su familia por los demás. Nosotros tenemos más fracasos que satisfacciones en la terapia, y por eso da bronca ver que hay muchos que no respetan la prevención", concluyó.


Guardias

12 horas seguidas son las que trabaja cada equipo en la Terapia Intensiva del Hospital Rawson y de cualquier otra institución. Esa es la cantidad de horas que tiene una guardia.


Área Covid

4 médicos de Terapia Intensiva en total son los que forman parte del equipo del área Covid. Ellos se reparten entre 12 horas totales de guardia y tienen el refuerzo de un cardiólogo.



Camas

24 camas totalmente equipadas con equipo asistencia respiratoria forman parte de la terapia del área Covid. Mientras que 12 camas son parte (en un ala totalmente aislada) de la terapia tradicional.

"Esperamos que esta crisis sanitaria permita que la especialidad pueda mejorar y que podamos tener más beneficios. Nosotros no paramos, menos ahora".

"En terapia hay más gente que entra a ocupar camas que la que sale. Un paciente con asistencia mecánica seguro estará tres semanas mínimo en una cama".

"Esta realidad nos da miedo. Si me tengo que quedar en el camino haciendo mi trabajo está bien, pero ruego no contagiar a ningún ser querido". 


Sergio Otiñano- Terapista, Área Covid del Hospital Rawson

Desafío: comunicar


Otro de los cambios que debieron implementar los terapistas y que les significó un desafío es la nueva forma de entregar los informes diarios del estado de salud del paciente. "Actualmente damos esa información telefónicamente y no de manera presencial, como lo habíamos estado haciendo toda la vida. Es una nueva manera de trabajar, que para nosotros no es agradable. Nos ponemos en el lugar del familiar y debe ser angustiante que sólo te avisen una vez al día del estado de salud de tu ser querido, y encima por teléfono. Además, cuando uno ve a la cara al familiar sabe qué palabras usar de acuerdo al momento, pero por teléfono es todo más frío", dijo Otiñano y comentó que telefónicamente hasta tratan de contener a esos familiares. "Ni hablar cuando hay que llamarles para avisar que el familiar falleció. Ellos lo internaron y no lo vieron más, y tampoco lo harán. Entonces se ponen muy mal y eso es imposible que no lo sintamos", agregó el profesional y dijo que en pocas oportunidades les tocó hablar con familiares que se enojaran con ellos.