Las motos y bicicletas bajan la velocidad notablemente para atravesar una especie de lomadas que se produjo por el pavimento roto. Los autos intentan esquivar los pozos, provocando en muchas ocasiones, caos vehicular. A esto se suman la grietas que son una trampa para los conductores. Este panorama se repite en toda la avenida Libertador, de Rawson a Santa María de Oro, en Capital. Pero son seis los sectores más peligrosos.
