Luego del aberrante ataque a la menor en una fiesta de Santa Lucía, las primeras denuncias públicas que se realizaron a través de las redes sociales mencionaron a un grupo llamado Guainas como autor de la agresión. Y aunque la Justicia no puede determinar aún a los responsables del hecho, los denominados Guainas quedaron involucrados casi como si se tratara de una pandilla. Pero en realidad son un grupo de unos 15 a 20 jóvenes pertenecientes a familias de buen poder adquisitivo, que armaron un par de fiestas (las fuentes afirmaron que fueron ilegales porque era con menores y había alcohol) y que tenían una importante presencia en las redes sociales, con varios seguidores. Algunos de los que son mencionados como integrantes de los Guainas salieron a despegarse del hecho y dijeron que fueron quienes auxiliaron a la chica cuando estaba inconsciente.
Así como hace 20 años era común que menores de edad pertenecientes a escuelas secundarias formaran un grupo, le pusieran un nombre y organizaran matinés para juntar dinero para el viaje de estudios, Guainas surgió en reunión de amigos, a principios de 2013. La mayoría de los chicos tiene entre 16 y 18 años, proviene de colegios privados, algunos practican deportes, como fútbol, y suelen ir a gimnasios. Tienen buen poder adquisitivo y, hasta antes del escándalo, era frecuente que se reunieran en una estación de servicio ubicada en avenida Libertador y Ramón y Cajal o en un shopping de Desamparados.
Tuvieron un grupo en la red social Ask, que ahora fue desactivado, pero algunos de sus integrantes aún mantienen una fuerte presencia en Twitter.
Previo a la noche de la agresión, tenían un alto nivel de exposición y en las redes sociales, muchos de los seguidores eran chicas. En el ambiente, la popularidad que ganaron generó que ser un Guaina era sinónimo de buen nivel y diversión asegurada, por lo que los adolescentes buscaban ser amigos o al menos conocidos del grupo. Sólo un par de Guainas tenían fama de ser algo agresivos.
Hicieron previas (juntadas antes de ir a boliches, con presencia de alcohol) concurridas y en el verano de 2013 organizaron una fiesta en una finca de Santa Lucía. Fue tal la convocatoria, que en ese momento se mencionó que asistieron 1.800 personas, con menores de edad y venta de alcohol. Según indicaron, el nivel de descontrol fue alto, al punto que los organizadores se ufanaron con una frase muy elocuente: ‘Lo que pasa en la Guainas Fest queda en la Guainas Fest’. Pero, aparentemente, alguien advirtió a la Policía de la fiesta ilegal y tuvieron que desalojar el lugar, en medio de un escándalo. De acuerdo a los informantes, a mediados del año, el grupo buscó revancha y anunció la realización de la ‘Guainas Fest 2’.
La noche de la agresión, en las redes sociales y junto a la difusión de las imágenes de la chica inconsciente, los Guainas fueron escrachados como partícipes. Sin embargo, a través de Facebook, algunos salieron a decir que no tenían nada que ver. Es más, en una de las ya famosas capturas de imágenes de chats de Whatsapp que se viralizaron por la red, uno de los chicos afirmó que en realidad, a aquella previa en Santa Lucía fueron sólo cuatro Guainas y que ellos trataron de auxiliar a la menor. De hecho, uno de los Guainas reconoció ser al autor de las fotos de la menor inconsciente y ante el juez declaró que lo hizo como un reproche a sus amigas, que entre otros Guainas trataron de ayudar a la chica y que llamaron tanto a los padres de la adolescente como al 107 y al 911.

