Como dicen los chicos, se pusieron las pilas. Ayer después del mediodía, cuarenta bancos con sus correspondientes sillas, a estrenar, bajaron del camión que envió el Ministerio de Educación de la provincia para completar un curso completo de casi 20 chicos de la escuela José María Torres, de Pocito, que no podían ir a clases porque no tenían dónde sentarse. También alcanzaron para que los que tenían que sentarse en sillitas de jardín de infantes, pudieran ocupar sus lugares con más comodidad, sin tener las rodillas pegadas a las mesitas de poca altura. Y como si esto fuera poco, por gestión de los padres de los alumnos que querían que sus hijos pudieran retomar las clases con normalidad, se conoció la noticia de que un grupo de jóvenes vinculados a la línea que encabeza César Gioja, se ha comprometido a donar 50 bancos más a la Escuela José María Torres. Es decir que donde faltaba mobiliario porque la necesidad de la escuela había avanzado más rápido que la burocracia, ahora sobrarán bancos. Y todo después de que el caso, existente desde que empezó el ciclo lectivo, fuera dado a conocer por DIARIO DE CUYO el sábado pasado.
