Cargaron cuatro autos hasta el techo con bolsones y cajas llenas de mercadería y juguetes y emprendieron camino hacia uno de los sectores más áridos y humildes de Cochagual, en Sarmiento. Allí, en la localidad llamada Punta del Médano, viven unas 50 familias. Y a ellas estaba destinado todo lo que los dentistas Miguel Angel Garcés, David Rico y José Luis Calvo Guirado llevaban en sus autos. Pero no era lo único que estos profesionales solidarios llevaban consigo para la visita: también cargaron un fajo de varios billetes color lila de 500 euros (que sumaban un total de 19.200 pesos), que fue entregado en manos de la encargada del precario comedor de la comunidad que recibe a un centenar de chicos, y fue un anticipo de lo que seguirán aportando para construir una instalación más apropiada para los chicos del lugar.
"Pensaban que era una broma. Jamás habían visto un euro y menos varios billetes de 500", contaba José Luis. Sorprendidos y la vez emocionados al extremo al ver tanta generosidad junta, algunos de los pueblerinos rompieron en llanto. Los dentistas, acompañados por sus familias, también les habían llevado un bolsón de mercadería a cada familia, decenas de juguetes, 180 kilos de leche y 80 de cacao y útiles escolares para la escuelita del lugar.
La visita fue durante la tarde-noche del viernes pasado y el objetivo principal era hacer una especie de censo de las necesidades que tienen en esa localidad para poder llevarles más adelante la ayuda apropiada. La elección de ese lugar surgió de uno de los tres profesionales, David Rico, oriundo de Cochagual y quien aunque ahora vive en la Ciudad de San Juan no olvida lo que fue su infancia allí.
David junto a Miguel Angel son miembros de la Fundación Corazón de Jesús, que trabaja vinculada a la Asociación Calvo Guirado Niños de San Juan, con sede en España y a cargo de José Luis, también sanjuanino pero que vive y trabaja en Murcia desde hace casi 20 años. Este último es justamente el que juntó el dinero que llevaron a Sarmiento y el que se encarga de recaudar la mayoría de los fondos por medio de las charlas y cursos que dicta alrededor del mundo.
Por ahora el comedor que hay en Punta del Médano está a cargo de la Fundación Hilda y funciona al aire libre bajo una mediasombra colgada entre dos casas. Lo que los dentistas pretenden es hacer un salón de material con cocina, baños y también canchas para practicar deportes y un espacio para armar huertas. "Ellos no tienen problema en poner la mano de obra y luego autoabastecerse con lo que ellos mismos cultiven. Lo que necesitan es plata para los materiales y eso es lo que nosotros les vamos a llevar", dijo José Luis.
Lo que estos profesionales pretenden es hacer algo similar pero más ambicioso que lo que ya hicieron en otro comedor de Las Tapias, Angaco, hace algunos años, donde dan de comer a más de cien niños, les hacen chequeos odontológicos gratis y cada tanto les llevan mercadería y juguetes (como hicieron el 6 de enero pasado, cuando les llevaron 3.000 pesos en regalos).
Allí en Cochagual también quieren llevarles atención odontológica. Eso lo consiguen comprando los insumos ellos mismos y con la ayuda del Círculo de Odontólogos, que les provee dentistas residentes de España.

