Una chica salió a dejar su cepillo de dientes al aula tras salir del baño, unos niños que correteaban por el patio enfilaron a la puerta y las mujeres que habían estado colgando ropa en la soga tomaron sus celulares para las fotos. La tardanza de Ingrid Grudke a la escuela Cristóbal Colón, en Médano de Oro, Rawson, había hecho que los evacuados volvieran a hacer sus tareas diarias, pero su llegada rompió la rutina del lugar. La modelo visitó ayer a ese establecimiento que aún aloja evacuados desde el mes pasado y 33 personas olvidaron por unos minutos su drama, para sacarse fotos, abrazar y besar a la rubia.

Grudke realizó esta acción luego de haber estado la noche anterior en el Carnaval de Rawson como madrina (ver página 5) y llegó acompañada por el intendente Juan Carlos Gioja y un camión con donaciones. La modelo se abrazó con las criaturas, saludó a las madres con besos y abrazos y ella misma pidió sacarse fotos con todos. ‘Esto es una forma de devolverle a la gente el cariño y el amor que me dan. Les traigo alegría, creo es la misión que tengo en este mundo’, dijo Ingrid, quien llegó vestida con una camisa de gasa, jeans y botas.

Los 33 evacuados de la escuela Cristóbal Colón conforman ocho familias que permanecen allí desde el 14 de febrero, luego de haber perdido sus casas. Son 16 niños y 17 personas adultas que tenían sus ranchitos en los alrededores del establecimiento, en la Villa Cristo Pobre. ‘Gracias por venir, por tenernos en cuenta en este momento tan difícil’, le dijo Rosa Romero a la Grudke.

Luego, Ingrid, Gioja y otros funcionarios caminaron al predio vecino de la escuela, para visitar las obras de construcción de las plateas de hormigón en las que se asentarán los primeros módulos que el Gobierno hará para los damnificados por las lluvias.