Cada vez es más intensa la participación de los papás en las actividades escolares y la tendencia se afianza en los colegios privados, mayoritariamente en los niveles Inicial y Primario. Desde el Ministerio de Educación reconocieron que los padres se involucran más en estas instituciones privadas por las actividades que exceden el acompañamiento tradicional en los deberes y los actos, ya sea por los perfiles educativos de cada colegio o porque deben cumplir con sacramentos en instituciones confesionales. Sin embargo, hay especialistas que afirman que esto suele generar papás agobiados, porque además tienen que conciliar con el trabajo.
"Desde hace un tiempo largo que el Ministerio trabaja para involucrar más a los padres en la escuela, estatal o privada. Pero es en estas últimas que hay un poco más de actividad paterna porque deben cumplir algunos requisitos del colegio, ya sea porque deben asistir a la catequesis familiar o porque sus hijos tienen actividades como deportes, inglés o computación por fuera de los horarios tradicionales e incluso los sábados’, dijo Julio Fernández, a cargo de la Dirección de Educación Privada del Ministerio de Educación. Pero reconoció que la idea es también que esta tendencia llegue a la educación pública.
En los colegios confesionales, los alumnos tiene catequesis como materia desde el nivel inicial, pero es en cuarto y quinto grado que los padres toman un rol protagónico, ya que deben asistir a clases exclusivas para ellos, para poder acompañar la educación de sus hijos y comprometerse además con el credo religioso. Por otro lado, en el Colegio San Pablo directamente existe la Escuela para Padres. "Los papás se reúnen para recibir clases y enseñanzas sobre distintos temáticas, a cargo de un cuerpo de profesionales y de padres guías. El año pasado fue sobre cómo influyen las redes sociales y cómo poder controlar y ayudar a los chicos. En este ciclo se trata sobre formación en valores’, dijo Jimena López, representante de Gabinete del Colegio San Pablo. Pero además, en esta institución privada, los papás también asumen un rol protagónico en el acompañamiento de los alumnos a las actividades extracurriculares, como las clases de tenis, de hockey sobre césped, de taekwondo y el tradicional campamento, que se hace una vez por año en cada grado, de primaria y secundaria.
"Nosotros proponemos y los padres afortunadamente cada vez se involucran más. Tenemos los talleres de filosofía, exclusivos para padres de alumnos de primaria, en los que siempre se organiza una actividad solidaria para ayudar a chicos de escuelas de campo. Los padres de la secundaria, a su vez, tienen talleres de educación sexual’, apuntó Adriana Vargas, directora del Colegio Bernardo Houssay.
En el Colegio Santa Bárbara, de Pocito, la participación de padres en recaudar fondos para construir el techo de la parroquia generó incluso una comisión. "Primero fue la ayuda para generar eventos que recaudaran fondo, luego los invitamos a que trabajaran para un Vía Crucis y al final, por iniciativas de ellos, terminaron formando el Grupo de Padres para Ornamentación. Les fue tan bien en las primeras fiestas, que ahora son los encargados de ornamentar el colegio y la parroquia para las fechas claves del calendario litúrgico. De todas formas, el fenómeno es importante en el nivel inicial y primaria, ya que en el secundario falta un poco más de compromiso de los padres’, dijo Franco Cano, administrador del colegio pocitano.
Si bien en general los papás ven con buenos ojos este compromiso con sus hijos, muchos afirman que la tarea no es fácil porque deben conciliarla con el trabajo.

