“Todavía me emociono al recordarlo. Espero ansiosa que mis hijos salgan de la escuela para contarles. Ayudar a traer un bebé al mundo es algo hermoso”. Con esta frase resumió su emoción Natalia Quintazo, la policía de 35 años, que junto a dos efectivos más se convirtieron ayer en parteros. Asistieron el nacimiento de una beba, en Rawson y pertenecen a la Comisaría 6ta. Al cierre de esta edición, la mamá y la recién nacida estaban en el Hospital Rawson, ambas, en buenas condiciones de salud.
El hecho sucedió ayer. Fue un llamado telefónico el que alertó a la comisaría rawsina. Así, un patrullero con tres efectivos, entre los que se encontraba Natalia, partió hasta la vivienda ubicada en el asentamiento La Martita, en calle Alfonso XIII, entre calles 4 y 5. Cuando Quintazo, Melián y Medina ingresaron a la casa y observaron a
Angélica Guevara, la mujer de 24 años, y se dieron cuenta que estaba en trabajo de parto avanzado. “Me puse al frente del parto porque soy mujer. Ella estaba nerviosa y me pareció adecuado calmarla yo”, contó la policía. Fue entonces cuando se dieron cuenta que la cabecita de la beba ya estaba asomando, pero Angélica no había roto bolsa. Por eso, los efectivos procedieron a romperla para que el nacimiento, que era inminente, se produjera. “Tenemos guantes de látex y un kit de primeros auxilios que llevamos siempre en el patrullero. Eso nos ayudó mucho a la hora de asistir el parto y que todo se produjese con la mayor limpieza posible”, contó Natalia. Así nació Guadalupe Elena.
Ni bien se produjo el nacimiento, taparon a la beba con un toallón y a la mamá con una frazada. “Es la primera vez que nos pasa una cosa así. Hice un curso hace 14 años, pero me gusta ver programas de nacimientos”, agregó Natalia que no ve la hora de contarle a sus hijos.

