‘Mandi’ es una de la innumerable cantidad de historias de perros que pasaron por atroces situaciones, que reflejan los peores aspectos de la raza humana, y en un instante el destino dio un giro prácticamente de 180 grados, por una simple razón. Llegó a un veterinario que lo curó y se encariñó al punto que esta vez no lo dio en adopción como a tantos otros perritos. Daniel Castro, que hoy 6 de agosto celebra el 'Día del Veterinario', la profesión que escogió, describió que tiene 2 perritos y 1 gata, “que en términos profesionales fueron, entre comillas, un clavo.

A cada uno los trajo alguien que prometió regresar para pagar después y nunca lo hicieron. Uno de ellos fue un perrito con nueve fracturas en la mandíbula. Hace un año y medio está acá y ya sé que se queda. Hace poco le hicimos una nueva operación para restituirle la mandíbula”. Otra faceta del veterinario de 56 años que refleja su vocación es que es uno de los agendados por proteccionistas que saben que pueden ir con un animal lastimado y lo único que habrá que abonar será apenas una parte de los insumos farmacológicos

Daniel Castro aseguró que al haber estudiado en una Universidad pública debe aportar a la sociedad sus conocimientos sin esperar siempre la remuneración.  

Gustavo Aragón está elaborando el duelo de Amber, la caniche que vivió con su familia durante 9 años y falleció hace 2 meses. “Dijeron que iban a buscar la billetera y que ya volvían. El animal estaba muy mal y gracias a Dios comenzó a mejorar. Decidimos no darla en adopción porque con todo lo que ví que sufrió, yo no iba a estar seguro que estuviera con alguien responsable”, indicó el ‘doctor de animales’ quien, al igual que los otros entrevistados, aseguró que desde su primera infancia estaba seguro que cuando fuera grande, iba a estudiar veterinaria.

Gonzalo Sollosso se trajo de Córdoba a Chola, una perra de criadero sometida a una gran cantidad de cesáreas. Y como sus otros colegas, quiere aprovechar la nota para concientizar. “La gente debe incorporar lo que significa la tenencia responsable”, afirmó y reiteró los mismos requisitos que empleó Aragón para considerar adoptar una mascota: tiempo (de dedicación), espacio (para que pueda desarrollarse) y dinero (para solventar una buena calidad de vida). 

Gustavo Aragón indicó que el problema de las jaurías callejeras es una responsabilidad absoluta de las personas. "Es mentira que un perro quiera vivir en la calle", aseveró.

Aragón y Sollosso trabajan también en el sector público, relacionados a los quirófanos estatales. Sollosso indicó que no hay tregua para quienes se encargan de esterilizar a las mascotas, debido a que hay menor poder adquisitivo y también porque sectores que pueden acudir a los quirófanos privados, prefieren ahorrarse el costo de la intervención.

“Hay muchos animalitos que caen en manos de gente que no tiene ningún respeto por el bienestar animal. Y se mantiene la cantidad de perros en situación de calle a pesar de los esfuerzos del Estado. La gente sigue abandonando a los animales”, agregó Solloso, mientras Aragón completó: “Los pilares son castración, concientización y políticas del Estado continuas”.

Gonzalo Sollosso reclamó que las personas no abanonen a los animales, confiando en que el Estado y los proteccionistas se encargarán. 

No podemos quedarnos con todos los animales que llegan en estado abandónico. No es viable en lo económico ni tampoco en lo psicológico”, advirtió Castro, para dejar en claro que la buena voluntad no significa arribar a la solución definitiva.

Hoy celebran su día, en conmemoración a que el 6 de agosto de 1883 comenzó a dictarse la carrera en Argentina, uno más en los que ayudan a animales abandonados. “La cantidad de pedidos de ayuda han ido creciendo con el tiempo. Considero que es parte de mi devolución a la sociedad porque soy un ferviente defensor de la educación pública. Me formé en una universidad estatal y debo retribuir”, cerró Castro.