A los 22 años Lucas Espina Verón es uno de los hombres más envidiados de la provincia por sus pares. Tiene un físico privilegiado y está de novio con Giselle Fernández, la zondina que acaba de ser elegida como Reina Nacional del Sol. Pero además, será él quien la acompañe a Europa, el viaje que le acaban de dar como premio a la hermosa morocha. El muchacho, que trabaja en el negocio de su padre, no reniega de su pasado como modelo, pero dijo que se alejó de las pasarelas para priorizar el trabajo. A Lucas no sólo le alegró que su novia haya sido elegida como la sanjuanina más linda y con más carisma. Es que además, la noche de la elección, cuando con Giselle se fueron en caravana a su casa para brindar por el triunfo, Lucas se enteró que ella lo había elegido como acompañante para emprender la aventura de viajar a Europa. Éste es el primer año que las soberanas reciben como premio un viaje para dos personas al viejo continente. “Lo primero que hice fue mirar la reacción de mi suegro, pero lo tomó muy bien. Igual, yo no le creía a Giselle, le pregunté muchas veces para saber si era verdad o si se arrepentía”.

Pero me dijo que no era chiste, que iba yo”, dijo Lucas, que agregó que no tiene un país europeo preferido y que quiere recorrer lo que más pueda. Lo que sí afirmó es que quiere cumplir un sueño, que es ir a una cancha de hockey sobre patines para poder ver un partido de Liga Española. “Nunca me imaginé que mi novia me iba hacer viajar a Europa”, contó sorprendido el oriundo de Rivadavia, que junto a Giselle, comenzó a tramitar el pasaporte. Contó que la chica sueña fotografiarse en París.

Lucas se considera celoso y algo posesivo, por eso, desde que Giselle comenzó con la capacitación, siempre la apoyó. Pero dijo que la extrañó mucho. “Cuando ganó en Zonda ya la empecé a extrañar porque estuvo muy poco tiempo conmigo. Siempre estuve al tanto por mensajes pero compartíamos poco”, contó Lucas. “Me dieron celos como si fuera el primer año de novios, sobre todo porque no está conmigo. Me encanta pasar tiempo con ella porque me acostumbré a eso”, agregó el muchacho que hace tiempo tuvo su experiencia como modelo, pero dejó la actividad para trabajar en el negocio de su padre. Además, suele organizar fiestas.

La feliz pareja se conoció en el cumpleaños de un amigo hace más de 3 años. Comenzaron a hablar e inmediatamente se conectaron. “Me enteré que el papá de Giselle compraba en el negocio de mi papá. A los pocos días salimos a comer y a los tres meses nos pusimos de novios”.

En cuanto a su futuro, Lucas explicó que se imagina casado con la zondina.

“Primero quiero armarme bien y que Giselle haga lo mismo, que se reciba y pueda conseguir su trabajo para que ambos estemos bien y cumplamos nuestros proyectos”, comentó Lucas, que está dispuesto a apoyar a su novia en lo que emprenda.