"En estos últimos meses lo que intentamos hacer la mayoría de los empresarios del sector fue trabajar el tema costos. Apelamos a ajustar aquellos que en épocas de no crisis ó de vacas gordas, como se suele decir, podíamos tener como un lujito. En este sentido, se buscó recortar o revisar los servicios tercerizados, como ejemplo, limpieza, seguridad, etc.
Lo que sí se cuidó fue la gente que trabaja directamente en cada emprendimiento, quizás a diferencia de la crisis del 2001, porque entendimos que es nuestro mayor capital. Ellos están capacitados y son los que resuelven los problemas cotidianos. Por eso, prácticamente no hubo despidos masivos.
Han habido meses muy duros, pero a partir de agosto se ha visto una pequeña reacción que nos hace ilusionar con que puede mejorar la situación y por ende, recuperar los volúmenes de venta. No vamos a superarlos, lo sabemos pero tampoco van a caer".
